Si bien es cierto que la aplicación de esta normativa está yendo con retraso en España al ser pocos las ciudades que han empezado a restringir el tráfico, como Madrid, Barcelona y otras 19 ciudades, la realidad es que los conductores de vehículos de combustión cada vez tendrán más difícil circular con sus coches por el centro urbano. En España, hay 149 municipios con una población superior a las 50.000 personas.
De cara al año 2030, una fecha mucho más cercana de lo que pensamos, el objetivo es que tan solo puedan circular por el centro de las ciudades sin ningún tipo de restricción los vehículos menos contaminantes, por lo que los conductores van a tener que identificar su vehículo con una serie de etiquetas ambientales de la DGT. Con ellas, podrán revelar el nivel de contaminación que genera el coche. En concreto, las etiquetas que permiten circular con total normalidad por estas áreas son las siguientes:
- Etiqueta 0 emisiones: de color azul, identifica a los vehículos más eficientes, los eléctricos y los híbridos enchufables.
- Etiqueta ECO: en su mayoría son vehículos de gas, híbridos o ambos.
En este contexto y con unos precios medios de los vehículos eléctricos más elevados que los de combustión fósil, ¿cómo es posible acceder a uno de estos vehículos eléctricos con etiquetas Cero o ECO sin comprometer mi bolsillo? La respuesta está en el renting coches eléctricos, una modalidad de alquiler a largo plazo se ha convertido en una excelente alternativa para aquellos que buscan disfrutar de las ventajas de la movilidad eléctrica sin tener que desembolsar una gran suma de dinero de golpe.
En este sentido y teniendo en cuenta la aplicación de estas normativas, grandes empresas, como BBVA Autorenting están liderando esta revolución al renovar sus flotas de vehículos para ofrecer una amplia gama de opciones de vehículos eléctricos que se adaptan a las necesidades de cada cliente y a la normativa más exigente.
Esta tendencia representa una oportunidad para quienes deseen circular por las ciudades sin ningún tipo de restricción, al tiempo que contribuyen al cuidado del medio ambiente sin tener que preocuparse de los elevados gastos iniciales de compra que implica la adquisición de un vehículo de estas características. Además, los contratos de renting suelen incluir el mantenimiento y el seguro, lo que hace que el coste total sea más asequible.
¿Qué pasa si accedo con un vehículo contaminante a las zonas restringidas?
En el caso de que las cámaras detecten un vehículo que no puede acceder, la legislación estipula que se impondrá una sanción a su titular. En el caso de Madrid, el acceso a la ZBE se considerará como infracción grave e implica una multa de 200 euros. Por ello y para evitar la sanción, es obligatorio utilizar un vehículo no contaminante e identificarlo con una de las etiquetas señaladas anteriormente.
El objetivo de esta normativa no es, ni más ni menos, luchar contra el cambio climático y tratar de minimizar los efectos negativos que las emisiones de CO2 generan en la sociedad. No en vano, hay que señalar que el tráfico por carretera genera más del 60% de las emisiones de CO2 de todo el sector del transporte y alrededor del 16% de las emisiones globales, según datos del Ministerio de Transición Ecológica.
Las restricciones de movilidad son ya una realidad en España y es algo que se extiende por las ciudades de más de 50.000 habitantes como Madrid, Barcelona o Pontevedra, entre otras. Es cuestión de tiempo que la normativa se empiece a aplicar en otros 130 municipios, ya que muchos de ellos están en la fase de estudio para la elaboración de estas zonas de bajas emisiones.
Para no correr riesgos de ser multados y minimizar la inversión en el uso de un vehículo eléctrico, el renting de un vehículo eléctrico es hoy por hoy una de las mejores opciones al hacer más accesibles estos vehículos ecológicos. La movilidad eléctrica ya no es solo una tendencia, sino una necesidad imperante en nuestro camino hacia un futuro más sostenible.