Tanto en Madrid como en el resto de España son numerosas las empresas e instalaciones profesionales en general que, por diversos motivos, requieren unas condiciones óptimas de higiene. Claros ejemplos son los hospitales, laboratorios, farmacias y negocios pertenecientes al ámbito alimentario. Afortunadamente, todos ellos pueden mejorar notablemente en lo que respecta al nivel de asepsia y de salubridad con un elemento del que hablaremos hoy: el Panel sanitario.
En concreto, profundizaremos en el material del que está hecho este revestimiento: el PVC. Pero, ¿a qué es debido que el cloruro de polivinilo sea el mejor material para dar forma a los paneles sanitarios y a sus respectivos perfiles? Seguidamente, desvelaremos la respuesta a dicha cuestión.
Qué son los paneles sanitarios y para qué sirven
Los paneles sanitarios son unas placas que desempeñan una función de barrera con un claro objetivo: proteger aquellas superficies en las que se instalan. No solo nos referimos a las paredes. Por si fuera poco, también son ideales para colocarse en techos.
Este tipo de superficies, en entornos como los recientemente traídos a colación, suelen estar sometidas a la acumulación de elementos nocivos como bacterias, moho y suciedad en general. Los paneles sanitarios sirven básicamente para evitarlo.
Atrás quedan los tiempos en los que las empresas de alimentación sufrían las consecuencias de las humedades en las paredes. Algo similar sucedía en los hospitales cuyos azulejos estaban rotos. Este tipo de situaciones han pasado a ser historia gracias al Panel sanitario PVC.
Por qué el PVC es el mejor material para revestir entornos sanitarios y empresas alimentarias
Cumplir con funciones como las que acabamos de mencionar y con muchas otras más exige que el revestimiento sea de un material con las propiedades adecuadas. El mejor valorado por la industria alimentaria y farmacéutica, así como por hospitales de Madrid y de todo el país en general, es el PVC. ¿Por qué?
En primer lugar, es reseñable que las uniones típicas de los azulejos y de otros revestimientos desaparecen por completo. El sistema machihembrado sería inviable con otros materiales, pero con el cloruro de polivinilo es una realidad que deriva en la ausencia de juntas.
Por mucho que se limpien regularmente, las juntas acaban presentando humedad y, por ende, bacterias. Nada de esto acontece con los paneles sanitarios cuyo nivel de higiene es óptimo y, además, sin necesidad de aplicar un mantenimiento costoso o demasiado periódico.
Esta característica del PVC es una de las que más valoran los negocios, hospitales y laboratorios que deciden proteger sus paredes y techos con paneles sanitarios. Y no es para menos, puesto que se despiden para siempre de los productos químicos agresivos, así como de la imperiosa necesidad de lavar el revestimiento cada dos por tres.
Un mantenimiento casi inexistente no se traduce en una durabilidad que deja que desear, sino todo lo contrario. De hecho, sorprende que a pesar de no requerir cuidados específicos, permanezca tantos años en un estado óptimo. Esto deriva en que el gasto realizado se amortice con creces a medida en que pasa el tiempo desde su instalación.
Ahora que hemos mencionado la instalación, es un buen momento para ahondar en el proceso. Estamos acostumbrados a que proteger una superficie suponga destinar mucho tiempo a la colocación del revestimiento en cuestión, pero no es el caso que nos ocupa.
Gracias a la existencia del Perfil Sanitario PVC, los acabados son excelentes incluso en esquinas y rincones. Hay disponibles uniones en altura y terminaciones que permiten mejorar si cabe el resultado a nivel no solo visual, sino también funcional.
Los labios flexibles de estos perfiles presumen de la maleabilidad propia del cloruro de polivinilo. En definitiva, la ausencia de dificultades en su instalación es total, lo cual permite a personas sin experiencia dedicarse a su colocación que concluye incluso antes de lo previsto.
Una vez terminada la instalación, el PVC sigue proporcionando sus beneficios como el aislamiento térmico y acústico. En ambos sentidos, es un excelente material, factor que agradecen sobre todo los trabajadores que requieren muchísima concentración para desempeñar óptimamente sus labores profesionales. Un claro ejemplo es el de los técnicos de laboratorio.
Algo similar hay que decir de los especialistas que trabajan en un hospital, así como los empleados de una fábrica en la que se procesan productos alimentarios. En cualquier caso, la eficiencia energética mejora al resultar más sencillo el hecho de mantener la temperatura idónea. El hecho de que se reduzca la huella de carbono da pie a que los Perfiles sanitarios PVC y los paneles en general puedan considerarse una solución sostenible que valoran quienes se preocupan por el ecosistema.
Ante todos estos aspectos tan positivos, no sorprende que tantas empresas, hospitales y laboratorios se decanten por los paneles de PVC en lugar de otros materiales o revestimientos como las placas de yeso, los azulejos cerámicos y el acero inoxidable.