Peter Pan, el niño que no quería crecer, creado por J.M. Barrie en 1904 para el teatro, ha estado presente en los escenarios madrileños al menos de 1958, cuando lo encarnó Conchita Goyanes en el viejo teatro Maravillas. Después, ha reaparecido en varias ocasiones. En 1998, el desaparecido Luis Ramírez hizo una espléndida producción en el teatro Lope de Vega, que tuvo mucho recorrido, con la actriz Raquel Grijalba, prematuramente desaparecida.
Ya en el siglo XXI el musical sobre Peter es recurrente en muchas temporadas. Ahora recala en el Teatro Alcázar con una producción veterana, que se ha remontado varias veces. La última, hace más de un año y medio, cuando se reestrenó en Valencia. En estos meses ha estado recorriendo las principales ciudades españolas. Para la nueva aventura se han actualizado las canciones, de Pablo Pinilla, Lara Pinilla, Pablo Cruz y César Belda. Se han modernizado los efectos de vuelos y se han incorporado retroproyecciones.
Terminará su periplo en Madrid al finalizar la temporada.

Esta producción está encabezada por Tomás Padilla sobre una adaptación de la historia de Silvia Villaú, que también da vida a Peter Pan. Es frecuente que este personaje sea encarnado por una chica. Es un espectáculo pensado para toda la familia, que va a ocupar el escenario del Alcázar como programación principal. Resulta complejo meter en un espacio así la complicada escenografía que nos lleva desde la casa de los Darling, donde viven Wendy y sus hermanos, hasta el País de Nunca Jamás o al barco pirata, donde tienen como enemigo al Capitán Garfio y sus secuaces. El numeroso elenco es el encargado de dar vida a varios papeles. Carlos J. Benito es el Capitán Garfio, Vanesa Fernández es Wendy y Carlota de L’Hotellerie, Tigrilla. Completan el reparto Angels Jiménez, Laura Muriel, Carlota Sájara, Carlos González, Jesús Lara y Antonio Mañas.
Peter, el musical, se representa en el
teatro Alcázar hasta el 30 de junio.