El cuerpo sin vida del joven Ioan Grancea, asesinado el pasado 1 de enero mientras trabajaba como vigilante de la pista de hielo de Alcalá de Henares, será repatriado este martes a su país de origen para ser enterrado.
Su viuda, Bianca Grancea, ha expresado su indignación ante la falta de auxilio por parte del Policía local que cuidaba la puerta del Ayuntamiento en el momento de la agresión . "Gritaba '!Policía!', '!Policía!', pero la policía no venía", comentó. Asimismo, ha interpuesto una denuncia contra la empresa adjudicataria responsable de la instalación de la pista de hielo.
La Policía de Alcalá de Henares ya ha detenido al presunto autor del homicidio, Francisco Javier A. d V., quien se ha declarado autor de los hechos. La grabación que realizaron las cámaras de seguridad dispuestas en la zona donde se produjeron los hechos está ya también a disposición judicial. Asímismo, el propietario de la empresa de seguridad que contrató a Ioan Grancea de manera irregular está acusado de haber cometido un delito contra los trabajadores.
Bianca también ha manifestado que su hijo, de 6 años de edad, desconoce todavía el fallecimiento de su padre, al igual que la madre de Ioan Grancea, quien actualmente se encuentra en el hospital.