Mucho más que una marca de comida, la firma fundada por María Fraile traslada sus recuerdos familiares y su pasión por la gastronomía a un modelo de negocio sostenible que demuestra que la velocidad, la máxima calidad y la rentabilidad pueden ir perfectamente de la mano
El sector de la restauración actual se encuentra frecuentemente polarizado. En este escenario, Passsta Bar ha conseguido un hito muy difícil en el mercado madrileño al crear una categoría propia donde la marca crece de forma sólida pero mantiene intacto su latido original. Una propuesta nacida en Madrid en 2024 que actualmente se encuentra en pleno proceso de expansión nacional.
El valor de crecer desde lo familiar
María Fraile, fundadora e impulsora de este innovador método, ideó el proyecto basándose en los recuerdos de su infancia en casa de su abuela paterna. Tras identificar un vacío evidente en la capital, donde resultaba imposible comer pasta artesanal, casera y rápida sin renunciar a nada, decidió abrir su primer establecimiento en la calle Zurbano, en el castizo barrio de Chamberí.
La excelente acogida y la posterior apertura de su espectacular buque insignia o flagship en la Puerta de Alcalá, junto al Parque del Retiro, confirman el éxito rotundo de la firma. Esta fulgurante trayectoria demuestra que existe otra forma de entender el emprendimiento hostelero combinando la eficiencia técnica con el respeto absoluto al producto artesanal.
Una experiencia que va más allá del plato tradicional
Passsta Bar perfecciona el arte de la pasta fresca hecha a mano, todos los días, en cocina abierta. La máquina de pasta es el corazón del local: visible, en marcha, parte del espectáculo. El cliente elige su pasta, su salsa y sus toppings en pantalla, y en menos de seis minutos recibe un plato preparado en directo. Sin esperas, sin pretensiones, sin atajos. Producto fresco, salsas caseras, ingredientes seleccionados.
Funciona desde el mediodía hasta las once de la noche,todos los días. Para comer en sala, para llevar, o por delivery a través de Uber Eats, Glovo y Just Eat. Tres canales, una sola cocina, una sola filosofía.
La viabilidad de un modelo altamente competitivo
La firma inicia ahora su expansión nacional y abre las puertas de su exitosa fórmula a nuevos inversores que busquen un crecimiento controlado con el fin de garantizar la excelencia y la estandarización en toda la futura red. Passsta Bar ofrece un modelo de negocio con una rentabilidad sumamente optimizada que requiere una inversión desde los 120.000 euros.
Este nuevo impulso marca el inicio de expansión en franquicia de Passsta Bar de la mano de Tormo Franquicias Consulting, consultora especializada en el desarrollo y expansión de redes de franquicias.