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DÍA MUNDIAL DEL TABACO

Un joven vapeando.
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Un joven vapeando. (Foto: Ricardo Rubio / Europa Press)

El consumo de tabaco baja en Madrid, pero crece el uso de vapeadores entre jóvenes

domingo 31 de mayo de 2026, 10:33h
Actualizado: 31/05/2026 13:13h

El consumo de cigarrillos mantiene una tendencia descendente en la Comunidad de Madrid y se sitúa en mínimos históricos, aunque casi una de cada cinco personas adultas sigue fumando de forma habitual u ocasional. Al mismo tiempo, las autoridades sanitarias alertan de un aumento “preocupante” del consumo de productos de tabaco no tradicional entre la población joven, especialmente los vapeadores.

Así se desprende del último informe sobre vigilancia del consumo de tabaco y de la exposición ambiental al humo en la Comunidad de Madrid, con datos de 2025, elaborado por el Sistema de Vigilancia Integral del Tabaquismo y publicado esta semana por la Consejería de Sanidad.

Según el estudio, el 17,1 por ciento de la población adulta fuma cigarrillos de forma diaria u ocasional, el dato más bajo de la serie histórica. En concreto, un 14,1por ciento se declara fumador diario y un 3 por ciento fumador ocasional, mientras que el 24,4 por ciento afirma ser exfumador.

Aunque el informe no aprecia grandes diferencias entre hombres y mujeres, sí detecta un gradiente socioeconómico, con mayores prevalencias de consumo entre los sectores más desfavorecidos. Además, menos de la mitad de los fumadores de entre 15 y 64 años asegura haberse planteado dejar el tabaco, un 40,4 por ciento, y solo el 19,1 por ciento había realizado algún intento para abandonarlo.

En la población juvenil de 15 y 16 años también se observa una reducción del consumo de cigarrillos respecto a décadas anteriores. En 2025, el 9,9 por ciento se considera fumador habitual y el 2,5por ciento reconoce fumar a diario. Además, el 19,8por ciento ha fumado alguna vez en su vida.

"Desenmascarando el atractivo"

El informe se publica coincidiendo con el Día Mundial Sin Tabaco, que se conmemora cada 31 de mayo. Esta jornada, promovida por la Organización Mundial de la Salud, busca concienciar sobre los efectos del tabaquismo, responsable de más de siete millones de muertes al año en el mundo, además de enfermedades crónicas, discapacidad y sufrimiento prolongado.

Este año, el lema elegido es “Desenmascarando el atractivo: contrarrestando la adicción a la nicotina y al tabaco”, con especial atención a las estrategias de la industria para atraer a niños y adolescentes mediante productos más llamativos, como los cigarrillos electrónicos.

Aunque el cigarrillo convencional sigue siendo la forma predominante de consumo de tabaco, en los últimos años han ganado terreno otros productos relacionados, con o sin nicotina, como vapeadores, cigarrillos electrónicos, tabaco calentado, cachimbas o shishas.

El informe advierte de que este incremento es “especialmente preocupante” entre la población juvenil. Cerca de un 20 por ciento de los jóvenes consume estos productos de manera ocasional o diaria, con el vapeador con nicotina como el más frecuente.

En concreto, el 19,5 por ciento de los jóvenes admite consumir productos de tabaco no tradicional de forma ocasional o diaria. De ellos, el 13,2 por ciento lo hace ocasionalmente y el 6,3 por ciento a diario. La prevalencia es mayor entre las mujeres y confirma una tendencia ascendente en el último quinquenio: el consumo diario ha pasado del 0,9 por ciento en 2020 al 6,3 por ciento en 2025.

Además, el 33,5 por ciento de los jóvenes reconoce haber probado alguna vez estos productos. El 12 por ciento consume de forma ocasional o diaria vapeadores con nicotina y el 4,4 por ciento utiliza vapeadores con saborizantes sin nicotina. El principal motivo para iniciarse en su consumo es probarlos, señalado por el 63,8 por ciento de los consumidores actuales.

En la población adulta, el 6,6 por ciento se declara consumidor actual de productos de tabaco no tradicional y el 3,3 por ciento lo hace a diario. También aquí se observa una tendencia al alza, ya que el consumo diario ha pasado del 0,8 por ciento en 2020 al 3,3 por ciento en 2025.

Entre los adultos que han probado estos productos alguna vez, el principal motivo fue la curiosidad, con un 70,8 por ciento. En el caso de quienes los consumen actualmente, el 32,1 por ciento afirma utilizarlos para dejar de fumar o reducir el consumo de cigarrillos.

Los productos más consumidos en este grupo son los vapeadores con nicotina, con un 26,9 por ciento, seguidos de los vapeadores con saborizantes sin nicotina, con un 24,6 por ciento, y la pipa de agua, cachimba, shisha o hookah, con un 23,1 por ciento. El tabaco calentado aparece en el 10,4 por ciento de los casos y los vapeadores con hachís, en el 1 por ciento.

El informe también señala que un 4,2 por ciento de la población adulta consume tanto cigarrillos convencionales como productos de tabaco no tradicional. Entre los jóvenes de 15 y 16 años, esta doble exposición se eleva hasta el 7,6 por ciento.

La exposición pasiva

Otro de los aspectos analizados es la percepción del riesgo. Entre los jóvenes de 14 a 18 años, el 82 por ciento considera que fumar entre uno y cinco cigarrillos diarios puede causar bastantes o muchos problemas. Sin embargo, la percepción del riesgo baja de forma notable cuando se pregunta por cigarrillos electrónicos: solo el 53,2 por ciento cree que pueden provocar bastantes o muchos problemas.

El estudio aborda también la exposición pasiva al humo del tabaco. En 2025 se mantienen niveles relevantes en distintos espacios y se observa una evolución al alza en la mayoría de ellos.

Destaca especialmente la exposición en terrazas de bares, cafeterías y restaurantes, donde el informe registra una prevalencia del 63,6 por ciento, pese a tratarse de espacios con restricciones derivadas de la normativa sanitaria frente al tabaquismo.

En la población adulta, la exposición al humo en el trabajo se sitúa en el 10,6 por ciento, una cifra similar a la registrada en hogares, con un 11,4 por ciento. En cambio, entre la población juvenil, la exposición en casa se eleva hasta el 28,3 por ciento.

Respecto a las prohibiciones de fumar en diferentes espacios, el informe concluye que tienen una aceptación muy elevada entre la población adulta, superior al 93 por ciento, con una evolución positiva en el tiempo. Entre los jóvenes, en cambio, la aceptación es más moderada y presenta una tendencia menos favorable.

En este grupo, el 76,6 por ciento se muestra de acuerdo o muy de acuerdo con la prohibición de fumar en centros educativos, mientras que el apoyo baja al 52,6 por ciento cuando se pregunta por bares, cafeterías, discotecas y pubs.

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