Durante esta semana, la ilusión se ha apoderado de Vallecas con la histórica participación del Rayo Vallecano en la final de la Conference League. Una hazaña que finalmente no pudo culminarse con el título, pero que llenó de orgullo rayista tanto las calles de Madrid como la ciudad alemana de Leipzig, escenario de la gran final.
Un día después del encuentro y todavía con la resaca emocional muy presente, el concejal-presidente de Puente de Vallecas, Ángel Niño, ha mostrado su “honor” y orgullo por ver al equipo vallecano disputar una final europea.
En conversación con Madridiario, Niño reivindica el orgullo vallecano, defiende las inversiones municipales en el sur de la capital y analiza algunos de los principales retos del distrito, desde el mantenimiento urbano hasta el futuro del ‘scalextric’ y la transformación de espacios emblemáticos del barrio.
El Rayo Vallecano soñó ayer con levantar la Copa de la Conference League, al final no pudo ser. ¿Cómo ha visto la temporada del equipo?
Histórica. Yo siempre cuento que en el centenario del Rayo pedí un deseo: que el equipo se clasificara para Europa. Se cumplió. Y hemos soñado con una Conference League. Lo que representa este club para Vallecas es algo único. El Rayo trasciende lo deportivo. Es identidad, barrio y sentimiento. Ha sido un honor y una suerte el estar en Alemania viendo al Rayo.
Usted ha comentado en varias ocasiones que una de las cosas que más le sorprendió de Puente de Vallecas fue el fuerte sentimiento de identidad del barrio. Después de este tiempo al frente de la Junta Municipal, ¿qué cree que define realmente a Vallecas?
Ese sentimiento de pertenencia es absolutamente real. Yo venía de Ciudad Lineal, un distrito muy distinto, y aquí me encontré con vecinos que me decían directamente “tú eres el nuevo alcalde de Vallecas”. Eso me sorprendió muchísimo al principio, pero luego entendí que Vallecas funciona casi como una ciudad dentro de Madrid. El vallecano siente el barrio como algo propio. Lo estamos viendo ahora con la final: mucha gente dice “Vallecas está en Europa”. Hay un orgullo colectivo muy fuerte y también un carácter muy reivindicativo, de lucha constante por mejorar el distrito.
Yo vengo de una zona y un movimiento mineros, entonces al final eses sentimiento reivindicativo, de siempre mejorar e impulsar mejoras e ideas, lo tengo muy presente y es algo que comparto mucho con los vecinos de Vallecas.
Ese sentimiento se ve por ejemplo cuando acabas de ampliar la línea de autobús 56, que fue una de las peticiones vecinales, y te piden más. Y tu dices: Oye que solo han ampliado tres líneas en Madrid y una de ellas han sido en Vallecas”. Pero es normal que los vecinos sigan reclamando. Ese carácter de lucha es algo que comparto con ellos.
Puente de Vallecas ha sido históricamente un distrito muy movilizado y tradicionalmente alejado del Partido Popular. ¿Cómo se gobierna un distrito donde parte de la ciudadanía puede mirar con desconfianza al Ayuntamiento?
Con cercanía. Evidentemente cada uno tiene su ideología, pero al final los vecinos quieren que les soluciones problemas. Yo intento escuchar, estar en la calle y atender reivindicaciones razonables. Muchas veces la relación personal rompe prejuicios. La verdad es que la relación con el vecino es bastante fluida. Obviamente, hay vecinos más afines y otros menos afines, como en cualquier sitio, pero cuando tú mejoras una plaza, arreglas una zona verde o atiendes una demanda histórica, eso lo entiende cualquiera independientemente de su voto.
Además, hay que recordar que el Partido Popular ganó las últimas elecciones municipales en Puente de Vallecas, siendo el partido más votado.
¿Esa cercanía con el vecino se refleja en alguna anécdota?
Pues sí. Nosotros tenemos competencias para realizar pequeñas actuaciones de rehabilitación en zonas verdes del distrito, y venimos haciendo intervenciones en distintos puntos, como en calle Imagen 20, el parque de Sierra Bermeja o la propia remodelación del Parque de Arcoíris, siempre trabajando también con aportaciones de los vecinos.
En una de esas actuaciones, precisamente en el Parque de Arcoíris, un técnico estaba supervisando los trabajos cuando una vecina bajó a la calle. Se acercó a él, y con mucha emoción le dio las gracias. Le dijo algo que se le quedó muy grabado: que era la primera vez que veía a alguien pensar de verdad en ese espacio y rehabilitarlo.
Ese tipo de reacciones son muy significativas. Porque estamos hablando de intervenciones que quizá no son grandes proyectos ni ocupan titulares, pero que cambian la vida cotidiana de un entorno muy concreto. Son pequeñas zonas verdes, parques de barrio, espacios de convivencia al lado de las viviendas.
Y cuando el vecino ve que una reivindicación que llevaba años ahí se atiende y se ejecuta, la respuesta es muy agradecida. Al final, lo importante es eso: estar cerca, escuchar y actuar en el lugar exacto donde se necesita, aunque no siempre sean las obras visibles.
En algunos sectores sigue existiendo la sensación de que Vallecas es el gran olvidado de Madrid. ¿Cree que todavía existe una desigualdad estructural entre norte y sur?
Lo primero es ir a los datos. Puente de Vallecas tiene este año el mayor presupuesto de su historia, cerca de 85 millones de euros. Cuando Martínez-Almeida llegó al Gobierno eran unos 54 millones. Son más de 30 millones de diferencia. Se está invirtiendo más que nunca en servicios sociales, limpieza, zonas verdes, aceras o equipamientos. Evidentemente queda mucho por hacer porque hay infraestructuras antiguas que tienen que ser mejoradas y requieren de una inversión grande, pero insisto, para mejorar los distritos hay que tener inversión y Vallecas tiene más inversión que nunca.
Entre esas inversiones está la creación de una nueva Junta de distrito, donde se han trasladado algunas funciones, otras permanecen en la antigua.
En el distrito hay varias infraestructuras nuevas. Entre ellas está la Junta de distrito, la base del Samur y la comisaria de la Policía Municipal, lo que demuestra que evidentemente se están haciendo inversiones.
Una de las realidades de este distrito es que somos, por desgracia, el distrito con la tasa de paro más alta de toda la ciudad de Madrid, que aún sigue estando por debajo de la tasa de paro estatal. ¿Cómo solucionamos el problema? Pues con la cercanía una vez más.
Al final lo que hemos querido hacer es una oficina de empleo dedicada a las personas en situación de vulnerabilidad y la hemos hecho aquí en la segunda planta de la Junta de distrito antigua.
Creo que la cercanía es fundamental y por eso he querido que este edificio que tiene muchísimas historia para Vallecas sea parte importante para resolver uno de los problemas más importantes para el distrito, que es la situación de desempleo de muchas personas.
Desde la oposición se acusa al Plan Sures de ser más una operación de imagen que una herramienta real para combatir desigualdades. ¿Entiende esa crítica?
Lo que nadie puede rebatir es que el futuro de Madrid para por el sur, porque es donde se van a realizar las operaciones inmobiliarias más grandes, donde más vivienda se va a hacer, donde más jóvenes van a empezar sus proyectos de vida y la puerta de esos desarrollos del sur para por Puente de Vallecas.
El índice de población en los próximos años va a crecer y crecerán las infraestructuras.
Precisamente, hace poco se anunció la Estrategia del Sur. ¿Qué aportará específicamente a Puente de Vallecas? ¿Es compatible con el Plan Sures?
El sur de Madrid va a ser el gran protagonista del crecimiento de la ciudad y eso exige inversión. El Plan Sures está sirviendo para reequilibrar barrios y mejorar infraestructuras hoy, mientras que la Estrategia del Sur piensa más a medio y largo plazo. Son compatibles. El futuro de Madrid pasa por el sur y eso implica más vivienda, más jóvenes y más servicios públicos.
Si Madrid va a crecer hacia el sur, tenemos que anticiparnos con transporte, equipamientos y servicios. No se trata solo de construir viviendas, sino de que haya calidad de vida. Ahí es donde entra esa estrategia. El Plan Sures está pensado para actuar sobre las necesidades inmediatas del distrito, para mejorar el día a día de los vecinos, y gracias a él ya se han impulsado actuaciones importantes como la regeneración del entorno del Mercado de Nueva Numancia.
Pero la Estrategia del Sur va más allá. Cuando estás planteando que en los próximos años puedan llegar 100.000 o 200.000 nuevos vecinos a los desarrollos del sur, tienes que pensar cómo garantizar que esas personas tengan servicios públicos cerca, transporte, equipamientos y barrios bien conectados con el resto de la ciudad. Es una planificación a medio y largo plazo para que el crecimiento sea ordenado y no genere nuevas desigualdades.
"La Estrategia del Sur va más allá del Plan Sures"
Además, esa inversión también tiene que llegar a los espacios públicos y a los servicios sociales del distrito. Un ejemplo es la reapertura del centro de mayores de Entrevías, en la que llevamos trabajando todo el mandato. Tuvimos que cerrarlo por problemas de humedades derivados de la impermeabilización del edificio, pero ya estamos invirtiendo para recuperarlo cuanto antes. Nuestro objetivo es que vuelva a abrir antes de que termine el año porque los propios mayores nos han trasladado la importancia que tiene para ellos recuperar ese espacio de referencia en el barrio.
Algunas entidades vecinales denuncian problemas de mantenimiento urbano. ¿Comparte ese diagnóstico?
Siempre hay margen de mejora, pero también creo que muchas veces no se cuenta todo lo que se está haciendo. Se han reforzado contratos de limpieza, mantenimiento y conservación. Hay calles que se limpian diariamente y se han incrementado muchísimo las actuaciones. Aun así, evidentemente, en un distrito tan grande siempre habrá incidencias y hay que seguir trabajando.
Vecinos de Palomeras Bajas o del entorno de la Asamblea reclaman actuaciones concretas. ¿Están previstas?
Sí, estamos trabajando en distintas actuaciones de mejora en espacios públicos y zonas verdes. Muchas veces son pequeñas intervenciones que quizá no generan grandes titulares, pero que cambian mucho el día a día de los vecinos.
Si tuviera que señalar tres problemas urgentes del distrito, ¿cuáles serían?
El desempleo, especialmente en determinados sectores vulnerables; la seguridad en algunas zonas concretas; y seguir modernizando infraestructuras antiguas que requieren inversiones importantes.
Uno de los grandes proyectos recientes es ‘Vallecas Abierto’, la reforma del entorno del llamado scalextric. Muchos vecinos esperaban una solución más profunda. ¿Entiende las críticas?
Entiendo que haya vecinos que aspiren a una transformación mucho más profunda del puente, incluso a su soterramiento, porque es una reivindicación histórica de Vallecas. Pero también hay que ser realistas con la situación actual de la ciudad y con el impacto que tiene esa infraestructura. Por ahí circulan alrededor de 300.000 vehículos al día y derribarlo sin una alternativa global supondría trasladar todo ese tráfico a la Albufera, algo que hoy es inviable y que convertiría la zona en una auténtica ratonera.
Por eso el proyecto de ‘Vallecas Abierto’ plantea una solución realista y útil para el momento actual. Había dos opciones: dejar el puente como estaba o intervenir para regenerar y humanizar todo el entorno. Y lo que se ha hecho es apostar por mejorar de verdad ese espacio para los vecinos.
La actuación va a hacer el puente mucho más accesible para los peatones, eliminando barreras y facilitando la conexión entre ambos lados de Vallecas. Además, se incorporan nuevas zonas verdes, jardines verticales, pantallas acústicas y espacios estanciales que van a cambiar completamente la imagen de la zona. También se van a habilitar nuevos equipamientos bajo el puente, entre ellos espacios que los propios vecinos han pedido, como una posible sala de ensayo.
No se trata solo de “ponerlo bonito”. Se trata de recuperar un espacio degradado, hacerlo más amable, más seguro y más útil para el barrio. Evidentemente, en el futuro y ligado al desarrollo de grandes operaciones urbanísticas en el sur de Madrid, se podrá estudiar una solución estructural más ambiciosa como un soterramiento. Pero a día de hoy lo prioritario era actuar, mejorar el entorno y empezar a coser esa fractura histórica dentro de Vallecas.
Destacabas la reforma en los aledaños del Mercado de Numancia ¿Qué importancia tienen estos espacios tradicionales?
La remodelación del entorno del Mercado de Numancia es probablemente una de las actuaciones más bonitas y más útiles que se han hecho en Vallecas en los últimos años, porque no solo mejora el espacio urbano, sino que recupera vida de barrio. Antes era una zona mucho más dura y menos accesible; ahora se ha convertido en un espacio peatonal, más amable, con zonas verdes y pensado para que los vecinos puedan disfrutarlo y convivir.
Para mí, los mercados municipales son mucho más que un lugar donde comprar. Son puntos de encuentro, espacios donde se mantiene la identidad del barrio y donde todavía existe esa relación cercana entre comerciantes y vecinos que forma parte de la vida cotidiana de Vallecas. Por eso creo que es importante invertir en ellos y modernizar sus entornos, porque cuando mejoras el espacio público también ayudas a revitalizar el comercio local.
Además, los propios comerciantes nos han trasladado que la actuación se está notando. Hay más tránsito de vecinos, más actividad y más gente utilizando la zona durante todo el fin de semana. Eso demuestra que cuando haces inversiones pensadas para los vecinos, el barrio responde.
En definitiva, es una actuación pensada para recuperar espacio público para los vecinos, mejorar la calidad urbana y reforzar la actividad de un equipamiento que forma parte de la identidad de Vallecas como son sus mercados municipales.
También hay grandes apuestas comerciales por parte de grandes superficies como el caso del Centro Comercial Madrid Sur que quiere, no solo cambiar de imagen, sino integrar la vida del barrio en el propio centro comercial ¿Cómo valoran esto desde el Ayuntamiento? ¿y cómo va a actuar el Consistorio para apoyar la iniciativa?
Creo que en Vallecas pueden convivir perfectamente el comercio de proximidad y las grandes superficies. El pequeño comercio de barrio sigue siendo fundamental para la vida diaria, para generar tejido vecinal y para mantener esa identidad tan propia que tiene Vallecas. Pero también es cierto que los centros comerciales forman parte de los hábitos de muchos vecinos y generan actividad económica, empleo y nuevos espacios de encuentro.
En el caso de Madrid Sur, me parece positivo que exista una apuesta por modernizar el centro y abrirlo más al barrio. Que un gran espacio comercial quiera integrarse en la vida cotidiana de Vallecas, colaborar con actividades y generar una relación más cercana con los vecinos es algo que valoramos favorablemente desde el Ayuntamiento.
Ahora bien, cuando hablamos de utilizar o transformar espacio público, tenemos que hacerlo siempre desde la responsabilidad y dentro de la legalidad. El espacio público es de todos los vecinos y cualquier actuación tiene que revertir en un beneficio real para el distrito. Por eso estamos estudiando técnicamente las distintas propuestas y analizando cuál puede ser la mejor fórmula de colaboración.
Nuestra prioridad es que cualquier iniciativa privada contribuya a mejorar el entorno, dinamizar el barrio y generar oportunidades para Vallecas, pero siempre garantizando el interés general y el equilibrio con la vida vecinal y el comercio local.
Por último, ¿qué es lo que más le gusta personalmente de Puente de Vallecas?
Me quedo con el carácter de su gente y también con pequeños rincones menos conocidos. Por ejemplo, toda la zona de la nueva pasarela peatonal y ciclista hacia el Campus Sur me parece espectacular. Y luego, evidentemente, las vistas del Cerro del Tío Pío son únicas.