Las fiestas de San Isidro han dado comienzo de manera oficial en la tarde de este jueves con el pregón pronunciado desde el balcón de la Casa de la Villa por la periodista y presentadora de Atresmedia Sonsoles Ónega, que ha confesado sus nervios "por falta de magisterio en esto de los pregones" al inicio de un discurso en el que ha mencionado su madrileñidad, la de su madre Marisol, que la acompañaba en este evento, la de su abuela Soledad y la de su bisabuela Julia.
Acompañada por el alcalde, José Luis Martínez-Almeida, y concejales de todos los grupos políticos, Ónega se ha dirigido a los cientos de asistentes congregados en la Plaza de la Villa para ofrecer un discurso marcado por el tono emocional, las referencias personales y una reivindicación constante del carácter único de Madrid, en el que ha mezclado orgullo castizo, recuerdos familiares y reflexiones sobre la vida cotidiana en la capital.
"Quizá sea imposible de pregonar a Madrid de tanto cómo se ha dicho, cantado, bailado y pregonado desde este mismo balcón", ha trasladado. Y dirigiéndose en todo momento a la ciudad, ha hecho guiños a la actualidad con alusiones a la política, la vivienda o los cierres de librerías, pero también a distintos rincones de la capital, a insignes plumas como las de Raúl del Pozo, Francisco Umbral, Mariano José de Larra o Rafael Alberti y a nombres de calles que suenan a zarzuela.
A lo largo de su pregón, Ónega ha dibujado una imagen de Madrid llena de contrastes: una ciudad acelerada y exigente, pero también cercana y acogedora. "Madrid acoge sin mirar a quien, Madrid es una mano tendida siempre", ha afirmado, destacando la capacidad de la capital para integrar a quienes llegan de fuera y convertirlos en parte de su identidad colectiva.
Ha seguido haciendo múltiples referencias a escenas y lugares reconocibles del día a día madrileño. Para la presentadora, Madrid es "el número 7 de la calle Melancolía, es la Chica de Ayer, el chotis de la pradera, Madrid es La Elipa y Atocha en su mediodía. Es el Retiro y también el Ateneo y a todas horas Matadero, tertulia, teatro, salón de ricos y guardilla de pobres".
Ónega no ha eludido mencionar "la herida de la vivienda" que sufren tantos madrileños y ha lamentado "que haya que ser buitre y no paloma para vivir aquí". Por eso ha agradecido al alcalde la reciente entrega de llaves de viviendas públicas en El Cañaveral a "116 vidas que se ponen en marcha".
Inevitable ha sido que la pregonera aludiera a las numerosas obras de Madrid. "Yo creo que le han hecho precio por hacerlas todas a la vez. Menos mal que luego le lucen", ha bromeado.
También le ha hablado a Madrid de las revueltas populares, de "tanta política y tanta acampada" sin las que la capital no sería lo que es, así como de las protestas ciudadanas que le han llevado a proponer cambiar el nombre a la manifestación por "Madrifestación", en vista de que "no faltan los motivos para salir a la calle un día sí y otro también". Pronunciaba estas palabras frente a una Plaza de la Villa donde destacaba el color amarillo de las educadoras infantiles en huelga, que han aprovechado esta cita para llamar la atención sobre su conflicto laboral.

"De todo culpan a Madrid", ha lamentado Ónega en un momento de su discurso y ha confesado su fastidio cuando escucha de manera negativa las expresiones "lo manda Madrid, lo dice Madrid", para ironizar con que, sin embargo, "no hay independentista que no se quiera quedar. Todos se pirran por conquistar tu escaño", una ambición a la que ha deseado "larga vida" porque "aquí caben todos".
La escritora ha compartido el deseo de "ser siempre de aquí. Pasearme por el Prado, perderme en el Rastro, contar las baldosas de Moyano" y, tras unos vivas a a Madrid, San Isidro, Santa María de la Cabeza y los Reyes, ha concluido su discurso con una petición para los allí presentes: "Disfrutad de estas fiestas con mesura y prudencia".
Con este acto se ha dado el pistoletazo de salida a la programación de San Isidro 2026, que durante los próximos días llenará distintos espacios de la capital de conciertos, actividades familiares, espectáculos, propuestas gastronómicas y celebraciones populares.