Ya comienza la cuenta atrás para el verano y Madrid se prepara para la apertura de la temporada de piscinas municipales. A partir del 15 de mayo, coincidiendo con la festividad de San Isidro, las zonas de baño habilitadas por el Ayuntamiento volverán a abrir sus puertas hasta septiembre. Sin embargo, la inauguración de la campaña estival vuelve a estar acompañada de críticas vecinales, que denuncian que la capital continúa muy por detrás de otras grandes ciudades españolas en número de piscinas públicas y plazas disponibles.
La temporada arrancará oficialmente el 15 de mayo y se prolongará hasta el 7 de septiembre, siguiendo el calendario habitual de los últimos años. El Consistorio mantiene los tres turnos diarios de acceso: mañana, tarde y día completo. El horario de mañana será de 10.00 a 15.00 horas; el de tarde, de 16.00 a 21.00; mientras que el acceso de jornada completa permitirá permanecer en las instalaciones entre las 10.00 y las 21.00 horas.
Los precios seguirán siendo los mismos que en temporadas anteriores. Los menores de cinco años podrán acceder de manera gratuita. Para el resto de usuarios, las entradas de mañana o tarde costarán 1,35 euros para niños de entre 5 y 14 años; 1,80 euros para jóvenes de 15 a 26 años; 2,25 euros para adultos de 27 a 64 años; y 0,70 euros para mayores de 65 años. En el caso del turno de día completo, las tarifas serán de 2,70 euros para infantiles; 3,60 euros para jóvenes; 4,50 euros para adultos; y 1,35 euros para mayores.
Las entradas podrán adquirirse con antelación a través de la aplicación Madrid Móvil y de la plataforma web municipal destinada a deportes. El sistema mantendrá la reserva anticipada y el acceso mediante código QR desde el teléfono móvil. Aún así, el Ayuntamiento continuará reservando un porcentaje de entradas para la venta presencial en taquilla destinada principalmente a personas mayores o con dificultades tecnológicas.
Cinco distritos sin piscina
Pero más allá de horarios y tarifas, la apertura de piscinas vuelve a poner sobre la mesa la escasez de instalaciones públicas en plena crisis climática.
La Federación Regional de Asociaciones Vecinales de Madrid (Fravm) y la Plataforma por la Remunicipalización y Gestión Directa de los Servicios Públicos han publicado un informe demoledor bajo el título ‘Madrid no es ciudad para chapuzones’. En este escrito, ambos colectivos han denunciado que cinco distritos de la capital -Centro, Retiro, Salamanca, Chamberí y Chamartín- siguen sin contar con una sola piscina municipal de verano.
Más de 705.000 vecinos viven en zonas donde darse un baño implica desplazarse a otros barrios. Según las asociaciones vecinales, Madrid cuenta con una ratio de una piscina por cada 145.000 habitantes, una de las peores cifras entre las grandes ciudades españolas.
Asimismo, han advertido de que solo el uno por ciento de la población madrileña puede acceder cada día a una piscina pública debido a la limitada capacidad de las instalaciones existentes.
El debate se produce en un contexto especialmente sensible. El verano pasado fue uno de los más calurosos registrados en la ciudad y las olas de calor son cada vez más frecuentes. Las propias asociaciones vecinales han recordado que el Ayuntamiento considera las instalaciones deportivas como “refugios climáticos” cuando las temperaturas superan determinados umbrales.
Para miles de familias que no salen de vacaciones, las piscinas públicas se han convertido en uno de los pocos espacios accesibles para combatir el calor extremo. Por eso, la Fravm reclama la construcción urgente de al menos cinco nuevas piscinas municipales en los próximos dos años y una mejora integral de las instalaciones ya existentes.
Latina y Casa de Campo, los clásicos del verano
El distrito de Latina volverá a ser uno de los más concurridos de la temporada gracias a las piscinas de Aluche, situadas en la avenida de Las Águilas, 14, y Cerro Almodóvar, en la calle Cerro Almodóvar, 9.
También destacan las piscinas de Casa de Campo, ubicadas en el paseo Puerta del Ángel, 7, las más emblemáticas de Madrid por tamaño y capacidad. Sus amplias zonas verdes las convierten en uno de los destinos preferidos para quienes buscan pasar el día completo fuera del asfalto y soportar mejor las jornadas de calor extremo.
Moratalaz, Hortaleza y La Concepción
Moratalaz volverá a ser otro de los grandes puntos de encuentro del verano madrileño. La piscina municipal del distrito, situada en la calle Valdebernardo, 2, es una de las más utilizadas por las familias del este de la ciudad.
En Hortaleza, las instalaciones municipales de la carretera de la Estación de Hortaleza, 11, seguirán funcionando a pleno rendimiento durante toda la campaña, mientras que en Ciudad Lineal volverá a abrir La Concepción, en la calle José del Hierro, 5.
Usera, Vallecas y Villaverde
El sur de Madrid concentra buena parte de las piscinas municipales de verano. Usera abrirá nuevamente las instalaciones de Orcasitas, en la avenida de Rafaela Ybarra, 52, y Moscardó, C. de Andrés Arteaga, 5; Puente de Vallecas contará con la piscina de Palomeras, situada en la calle Tranvía de Arganda, 4; y Villaverde mantendrá operativa la del Plata y Castañar, en el paseo Plata y Castañar, 7.
Son instalaciones especialmente importantes en distritos con menor renta media y donde muchas familias permanecen en la ciudad durante los meses de verano.
Carabanchel y San Blas
Carabanchel volverá a disponer de las piscinas de San Vicente de Paúl, en la calle Pelícano, 4, y La Mina, en la calle Monseñor Óscar Romero, 41, mientras que San Blas-Canillejas mantendrá abiertas sus instalaciones municipales de la calle Arcos de Jalón, 59.
A ellas se suman las piscinas de Vicálvaro, situadas en el paseo del Polideportivo, 3, y las de Villa de Vallecas, en la calle Cerro de Almodóvar, 5, que completan la red de espacios acuáticos del sureste madrileño.
Las nuevas piscinas de Tetuán y Barajas
Entre las incorporaciones más recientes destacan las piscinas del Paseo de la Dirección, en Tetuán, ubicadas en el paseo de la Dirección, 125, y la de la calle Mistral, 4, en Barajas, inauguradas en 2024 después de años de reivindicaciones vecinales.

Son las únicas piscinas municipales de verano construidas por el Ayuntamiento en décadas, una cifra que las asociaciones consideran claramente insuficiente para una ciudad como Madrid.