A escasas fechas del Día de Todos los Santos, el concejal socialista Ignacio Benito ha puesto el foco sobre una realidad tan silenciosa como dolorosa para muchos madrileños: los robos en los cementerios de la capital. El edil ha propuesto que la Policía Municipal utilice drones para vigilar los recintos funerarios, especialmente los de La Almudena y el Cementerio Civil, donde se estarían produciendo sustracciones recurrentes de arte funerario y objetos personales.
"Y en los cementerios municipales, especialmente en la Almudena y en el Civil, comprobarán con tristeza que aquel crucifijo, aquellas letras de bronce sobre la sepultura, aquella escultura, aquel portarretratos con la foto de su ser querido, aquel adorno que con esfuerzo y emoción colocaron en la sepultura de sus padres, de su esposo, de sus personas más queridas, ha desaparecido", describió Benito en la comisión de Vicealcaldía, Seguridad y Emergencias. “Algunos de estos familiares recordarán que ese objeto ya faltaba el año pasado. Otros se llevarán la sorpresa de haber perdido esta reliquia que acompañaba el descanso eterno de su ser querido”.
El edil del PSOE ha subrayado que muchas de estas pérdidas no se denuncian "por no darle valor económico a su pérdida, pero ahí quedará el impacto emocional". En este contexto, ha afirmado que "se están perdiendo auténticas obras de arte funerario en los cementerios de la ciudad y es una realidad que el equipo de Gobierno no está haciendo lo necesario para evitarlo".
Entre las medidas propuestas por los socialistas, se encuentra la elaboración de “una suerte de inventario actualizado” de los elementos ornamentales presentes en las sepulturas. Mediante el uso de drones y cámaras de vigilancia, se podrían comparar imágenes periódicamente para detectar qué ha sido sustraído.
Además, Benito ha acusado directamente a la delegada de Seguridad y Emergencias, Inma Sanz, de “no hacer nada para evitarlo” a pesar de que "tiene a sus órdenes a 5.600 policías municipales". Según el concejal, "las cámaras son del todo insuficientes, los vigilantes una especie en extinción y los ladrones, por lo tanto, campan a sus anchas por los cementerios".
“Menos de tres incidencias al mes”, según el Ayuntamiento
Desde la Empresa Municipal de Servicios Funerarios, su gerente, Javier Ruiz Santiago, ha salido al paso de las críticas. Ha defendido el trabajo de la Policía Municipal y la “labor disuasoria” del contrato de seguridad vigente, que cuenta con un presupuesto anual de 1,3 millones de euros.
Actualmente, hay una treintena de vigilantes de seguridad desplegados, algunos de ellos con servicio 24 horas los siete días de la semana, especialmente en los cementerios principales. También se cuenta con 40 cámaras de vigilancia, una de ellas instalada recientemente tras un incidente en el Cementerio Civil.
En cuanto a la magnitud del problema, Ruiz Santiago ha detallado que entre octubre de 2024 y octubre de 2025 se han contabilizado 34 incidencias, “menos de tres incidencias al mes”, de las cuales el 68 por ciento están relacionadas con robos de ornamentos, un 17 por ciento con actos vandálicos y el resto con otras causas.
También ha destacado que entre abril y junio de este año, tanto la Policía Nacional como la Municipal lograron recuperar ornamentos de bronce que habían sido escondidos en los recintos.