Tras la confirmación de la suspensión de la Vuelta por los altercados a la llegada del pelotón a Madrid, el alcalde de la ciudad, José Luis Martínez-Almeida, ha lamentado que Madrid se haya "desbordado de violencia" y ha señalado como culpable al presidente del Gobierno Pedro Sánchez. "Han conseguido reventar la última etapa de la Vuelta y dar una imagen bochornosa de nuestro país. La violencia ha vencido al deporte y hago responsable al presidente del Gobierno".
El alcalde entiende que este domingo "Madrid no ha sido tomada por manifestantes pacíficos, sino por grupos violentos que han logrado suspender la última etapa de la Vuelta Ciclista a España para vergüenza de nuestra ciudad y vergüenza de nuestra nación". En la línea de sus primeras palabras, Almeida ha declarado que lo sucedido ha sido "fruto y resultado del odio y la violencia que llevan siendo alentadas de forma irresponsable durante los últimos días por dirigentes de la izquierda, por dirigentes del Gobierno y especialmente por el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez".
Martínez-Almeida ha acusado a manifestantes y alentadores de pretender "demostrar que no caben más opiniones que las que ellos sostienen y que las que ellos mantienen" y que "si la violencia sustituye a la discusión y al debate razonado, se acaba la convivencia pacífica y democrática". Al mismo tiempo, el alcalde ha reconocido el derecho de los ciudadanos ha manifestarse, pero ha reiterado que hoy "Madrid ha sido testigo de una violencia que ha puesto en peligro a los participantes de una competición deportiva, a los miles de madrileños que querían disfrutar de la Vuelta Ciclista a España y, por supuesto, a los miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado".
Por último, el dirigente municipal ha exigido este domingo Pedro Sánchez, al ministro del Interior, Fernando Grande Marlaska, y al delegado del Gobierno en Madrid, Francisco Martín, que condenen los "actos violentos" sucedidos.
Este lunes se ha pronunciado acerca de lo sucedido la vicealcaldesa de Madrid y portavoz del Gobierno municipal, Inma Sanz, que ha asegurado que el delegado del Gobierno, Francisco Martín, "no puede estar ni un minuto más al frente de la Policía Nacional" tras las protestas.
Sanz ha lamentado las "imágenes dantescas" de la ciudad durante las manifestaciones a favor de Palestina, afirmando que ofrecieron "una imagen bochornosa" que, a su juicio, era precisamente lo que quería el Gobierno de España.
"Lo que ha ocurrido es exactamente lo que el Gobierno de España ha querido que pasara y ha jaleado que pasara. Lamentablemente esa es la situación y se ha producido lo que nos temíamos que iba a ocurrir, y lo veníamos denunciando toda la semana", ha declarado en una entrevista en Telemadrid, recogida por Europa Press.
Rifirrafe político antes del final de la etapa
Antes de que el pelotón de ciclistas llegara a la capital, políticos de un lado y otro han cruzado reproches a causa de la cuestión que ha marcado esta edición de La Vuelta Ciclista. Mientras unos celebran los intentos de boicot por la participación del equipo Israel-Premier Tech y en defensa del pueblo palestino, otros ponen el énfasis en garantizar la seguridad de los ciclistas y el normal desarrollo de la competición.
Algo que no se ha conseguido. Desde la etapa en Bilbao, donde la invasión de los manifestantes interrumpió la carrera a tres kilómetros de la meta debido, la Vuelta se ha convertido en un escenario de banderas, pancartas y movilizaciones en apoyo al pueblo palestino. Este domingo se han convocado manifestaciones en varios municipios del recorrido y múltiples puntos de la ciudad de Madrid. Las autoridades han desplegado un dispositivo de seguridad "histórico" que, sin embargo, no ha sido capaz de garantizar el fin de la carrera: los manifestantes han logrado suspender la vuelta a su llegada a Madrid.
Ya durante la jornada de ayer, ya en la Comunidad de Madrid, los manifestantes consiguieron interrumpir momentáneamente a una parte del pelotón, lo que, sumado a la incertidumbre de esta última etapa, ha desatado una ristra de reacciones al respecto.
Los más alineados con la actitud de los manifestantes han sido los miembros de Podemos y Más Madrid. Ambos partidos han verbalizado su apoyo al boicot e, incluso, han participado en algunas de las manifestaciones convocadas para ello. Alrededor de las 17.00 horas, Más Madrid ha desplegado en la fachada de uno de los edificios de la Puerta del Sol una lona en la que se lee 'Sí, es un genocidio. Palestina libre. Madrid con el pueblo palestino".
Manuela Bergerot ha destacado que el pueblo de Madrid ha salido a la calle para "pedir la paz y la libertad del pueblo palestino por el fin del genocidio que está cometiendo Israel sobre Palestina" y ha acusado a Ayuso de ser la portavoz de Netanyahu en España. Eduardo Rubiño ha reivindicado la pancarta como un "no a la barbarie" y a la "vergüenza internacional" causada por un mundo que "no da los pasos necesarios para frenar el genocidio". Además, el ministro de Cultura y portavoz de Sumar, Ernest Urtasun, ha celebrado este domingo las movilizaciones contra "la mayor atrocidad del siglo XXI".
Urtasun ha afirmado que "la sociedad española ya no tolera que acontecimientos culturales y deportivos sirvan para blanquear el genocidio", pero ha añadido que las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado están "haciendo perfectamente compatible la seguridad de los ciclistas con las protestas". "Lo que tendría que haber ocurrido es que Israel no debería haber participado en la Vuelta Ciclista a España", ha concluido.
El PSOE-M no llegó a animar al boicot, pero la portavoz en el Ayuntamiento de Madrid, Reyes Maroto, informó de que no sisitiría a la Vuelta en "solidaridad" con el pueblo palestino. Y este mismo domingo, el presidente del Gobierno y secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, ha manifestado su "reconocimiento y respeto absoluto a los deportistas, pero también nuestra admiración a un pueblo como el español que se moviliza por causas justas como la de Palestina".
Del mismo modo, ha criticado que "la oposición ante la barbarie de Gaza no dice nada". "Tienen menos ideas que educación, pero en este contexto tan complejo en lo internacional España hoy brilla como ejemplo y como orgullo, ejemplo ante una comunidad internacional donde ve cómo España da un paso al frente en la defensa de los derechos humanos", ha añadido.
Las palabras del presidente han provocado la respuesta de la dirigente de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, que ha reprochado Sánchez estar "lanzando fuego" contra la situación alrededor de la Vuelta y las protestas y considera que debería "llamar a la convivencia, al entendimiento" o "por lo menos no azuzar más".
Poco antes, el secretario general del PP de Madrid, Alfonso Serrano, había afirmado que "la extrema izquierda, con la complacencia del delegado" está poniendo "en tela de juicio" la imagen de España y de la región con la Vuelta Ciclista: "Tras el mensaje del delegado del Gobierno visitando el dispositivo de seguridad, hemos visto que no ha funcionado y que ha habido intentos impresentables para intentar agredir e interrumpir el paso de los ciclistas poniendo en riesgo su vida".
Acerca del mismo suceso, la vicealcaldesa de Madrid, Inma Sanz, reclamó que se reprimiera cualquier “atisbo de violencia” durante la última etapa de la Vuelta en la capital, después del “grave peligro” que, según ella, sufrieron los competidores en la penúltima jornada.