La Policía Local de Los Molinos ha incautado un total de 38 bombonas de óxido nitroso, conocido como 'gas de la risa', que eran transportadas en un vehículo localizado en la zona de ocio nocturno de la localidad durante la madrugada del domingo.
Según ha informado el Ayuntamiento, los agentes procedieron a la identificación del conductor y a la confiscación preventiva del material, que fue trasladado a dependencias policiales, donde quedó bajo custodia. El óxido nitroso está considerado mercancía peligrosa y su transporte está sujeto a estrictos controles según la Ley de Ordenación de Transportes Terrestres. Por este motivo, el conductor ha sido propuesto para sanción, enfrentándose a una posible multa de hasta 4.001 euros.
Desde el Consistorio han alertado del aumento de este tipo de incautaciones, especialmente en zonas de ocio nocturno, donde se ha detectado un repunte del uso lúdico del gas. Este compuesto, con propiedades analgésicas y disociativas, es inhalado a través de globos inflados con el contenido de las bombonas, y su consumo puede acarrear graves riesgos para la salud: desde alucinaciones y confusión hasta neumotórax, embolias gaseosas o incluso la muerte por asfixia.
“Cada vez son más frecuentes las intervenciones relacionadas con el óxido nitroso. Es fundamental concienciar a la ciudadanía, especialmente a los jóvenes, sobre los peligros de estas sustancias”, han subrayado fuentes municipales.
El concejal de Seguridad y alcalde en funciones, Miguel Ángel Martín Bonilla, ha agradecido públicamente el trabajo de la Policía Local: “Quiero felicitar y agradecer estas actuaciones, que demuestran el compromiso firme con la seguridad de nuestros vecinos frente al tráfico y consumo de drogas”.
Además, el Ayuntamiento ha destacado otro operativo realizado de forma coordinada entre las policías locales de Los Molinos y Cercedilla, que culminó con la incautación de 13,60 gramos de cocaína, sustancia cuya posible vinculación con el tráfico de drogas se encuentra actualmente en investigación.
Ambas actuaciones se enmarcan en los dispositivos de vigilancia conjuntos entre los dos municipios, que buscan reforzar la seguridad y prevenir delitos relacionados con el consumo y distribución de estupefacientes en la comarca.