La violencia de género 'golpea' a miles de mujeres en España, siendo una de las mayores lacras de la sociedad. Para combatir este grave problema, es fundamental la formación especializada de los cuerpos de seguridad, quienes juegan un papel clave en la prevención, detección y atención a las víctimas.
Con el objetivo de fortalecer esa respuesta policial ante este tipo de situaciones, unos 2.000 agentes se han formado durante esta última década en cursos especializados que ofrecen las herramientas necesarias para saber actuar ante los casos de viogén.
Tras unas sesiones teóricas del curso 'Intervención policial ante la violencia de género y doméstica', una veintena de agentes de la Policía Municipal se han trasladado hasta el Instituto de Formación Integral de Seguridad y Emergencias de la Comunidad de Madrid (IFESE) para poner en práctica lo aprendido a través de recreaciones de casos reales de violencia machista.
Durante la jornada de este viernes, que ha contado con la visita de la vicealcaldesa y delegada de Seguridad y Emergencias, Inma Sanz, los agentes se han enfrentado a un caso de violencia machista que tuvo lugar en agosto de 2021 en el distrito de Puente de Vallecas, cuando la Policía tuvo que intervenir en un domicilio familiar tras una llamada de un vecino que alertaba de gritos, golpes y una fuerte discusión.
Los agentes se personaron, se entrevistaron con el vecino que avisó de la situación y, más tarde, con la víctima y su agresor, al que acabaron deteniendo. La víctima contó con una orden de protección y con un policía protector responsable que fue testigo de varios quebramientos por parte del agresor, que fue ingresado en prisión, donde permanece. A día de hoy, el caso está inactivo y la víctima ha recuperado su vida.
Este caso fue elegido porque "tenía muchas de las características que se necesitan" para formar a los policías en términos de violencia machista, según ha destacado Inma Sanz.
Sin conocer los detalles del caso, los agentes iban entrando en la simulación de una vivienda familiar, donde había sucedido presuntamente un caso de violencia de género. Tras una presunta llamada de un vecino, los Policías tienen que ser capaces de comprobar si se trata o no de un caso de violencia machista y el cómo deben actuar.
Simulacro de un caso de violencia de género
Los platos rotos por el suelo forma parte de algunos de los detalles que se encuentran los agentes al entrar en el interior de la vivienda y que tienen que valorar. También el estado de la presunta víctima, quien repite en varias ocasiones a los policías que se marchen del domicilio y que allí "no había pasado nada".
Mientras que uno de los agentes habla con el presunto agresor para conocer los detalles de la pelea, que asegura que era una discusión normal entre la pareja y que ambos se habían alborotado, el otro agente habla con la víctima en otra estancia de la casa.

Durante toda la recreación, una formadora está pendiente de la actuación de los agentes y les pregunta aspectos que tienen en cuenta para la toma de decisiones que están realizando durante su intervención. Tras el análisis de ambos Policías Municipales, deciden detener al individuo.
Justo en el momento de la detención, el agresor se encara con los policías con uno de los trozos de cristal de los platos rotos por el suelo para sorpresa de los agentes. Tras un breve forcejeo, la formadora decide finalizar la intervención entre los aplausos de los presentes.
Cerca de 2.000 agentes formados
En los últimos cinco años, según ha señalado la vicealcaldesa, "la Policía Municipal de Madrid ha incrementado un 35 por ciento las horas de formación dedicadas específicamente a violencia de género en materia de viogén".
La formación de la Policía Municipal en el ámbito de violencia de género doméstica se desarrolla desde cuatro ejes tranversales: prevención, detección, intervención y protección.
Impartida por el Centro Integral de Formación y Emergencias (CIFSE) dentro de su programa anual de formación, el de violencia de género es uno de los cursos de especialización dentro del Área de Policía Judicial e Investigación, junto a otras acciones formativas como los cursos de ‘Intervención con menores’, ‘Asistencia a víctimas de delitos’ u ‘Oficina de denuncias y confección de diligencias y oficios judiciales’ que configuran un itinerario formativo que sirve para abordar la lucha en esta materia.
Este itinerario formativo se elevó, en 2024, a 400 horas para los agentes municipales de Madrid, una tercera parte (108 horas) está centrado específicamente en este tipo de violencia. La Policía Municipal, en la última década, ha impartido a sus agentes más de 3.600 horas formativas, más de 1.000 de ellas centradas por completo en los casos de violencia de género.
Con este trabajo de especialización, Policía Municipal ha formado a casi 2.000 agentes en la última década para saber actuar ante los casos de violencia de género, además de colaborar en el aprendizaje y formación de otras policías de todo el país (Valencia, Sevilla o Pamplona) mediante cursos, jornadas y congresos, así como de otros cuerpos policiales de la región a través del IFISE o de los cursos que estas policías locales programan en sus municipios. También colaboran con la Dirección General de Formación de la Secretaria de Estado de Seguridad.
Policía Municipal también ayuda a abordar la violencia de género y doméstica con otras áreas del propio Ayuntamiento como el Área de Políticas Sociales, Familia e Igualdad y sus direcciones generales implicadas en este ámbito y con Madrid Talento (antigua EFAM), así como con las comisiones de violencia de los principales hospitales de Madrid, con asociaciones, federaciones, colegios profesionales y con universidades madrileñas en sus programas de formación. También es institución colaboradora en el desarrollo de las prácticas de los alumnos de los grados de Criminología o Psicología.
Sobre el convenio de Viogén
Según ha destallado Sanz, en estos últimos años el Ayuntamiento de Madrid ha trabajado con más competencias de las que da el convenio de Viogén del Gobierno de España, atendiendo a más de 20.000 casos y siguiendo los policías municipales madrileños unos 2.000 casos de protección, garantizando un servicio a las víctimas los 365 dias del año, dándoles "mayor cobertura que las recogidas en el modelo del convenio Viogén" y en total consonancia con el protocolo operativo firmado por la Junta Local de Seguridad en 2011. Policía Municipal de Madrid está inscrita en los juzgados de violencia y tiene entrada y operativa en herramientas del Ministerio de la Justicia.
No obstante, el Ayuntamiento de Madrid tiene caducado el convenio Viogén desde 2018, aunque aseguran que "falta poco" para que se produzca su firma y continúan defendiendo que "Madrid nunca ha dejado de estar accediendo a las bases de datos" y "están perfectamente integrados" en el sistema. Según Sanz, "lo único que falta es un trámite administrativo de renovación", un procedimiento que se cerrará "en pocos días" cuando "se perfilen unos pequeños flecos".
Sanz ha recordado que el Consistorio busca que "las muchas cosas que está haciendo la Policía Municipal se vean reflejadas en el acuerdo". Ha añadido que los madrileños "deben tener conocimiento de que la capital jamás ha estado fuera del sistema".