www.madridiario.es

Diario de una pesadilla (4)

miércoles 25 de marzo de 2020, 14:15h

He decidido no ver aquello que me hace daño, que me agrede. Y me hace daño y me agrede ver las camas apiladas de Ifema y las imágenes terribles del Palacio de Hielo, convertido en una macro funeraria. Me causa mucha ansiedad pensar que si alguien cercano se contagia del “acojonavirus” van a ir a parar allí. Los hospitales de guerra nunca me han gustado en las películas. Tampoco ahora, en esta pesadilla.

Han llamado a la novia de mi sobrino, que no paraba hace meses de echar curriculums en hospitales, para trabajar como auxiliar de enfermería. Ahora la necesitan y ha dicho que sí. Está ilusionada de poder ayudar en este momento. Sigo diciendo que médicos y enfermeros/auxiliares están hechos de otra pasta. Le han dado un equipo de “supervivencia” que le queda pequeño pero se lo apaña con cinta aislante. Está ahora en la primera línea. Imagino a los padres de todos aquellos que están llamando para dar un paso al frente en esta “guerra” -- estudiantes de últimos cursos, veterinarios, jubilados -- el susto que tendrán en el cuerpo. En este momento, todos son validos, máxime cuando se han contagiado los que estaban en la primera línea de esta “batalla”. Escuchaba hoy al alcalde Almeida en Onda Madrid: “ahora no es momento de reproches. Ya hablaremos cuando todo acabe de lo que no se ha hecho bien en esta crisis”. Esperaremos…tiene razón el alcalde, ahora es momento de remar juntos pero eso no impide que tengamos miedo a que se contagie esta nueva hornada. Vuelta al miedo. Siempre sale. Los profesionales que nos curan deben estar protegidos. La policía, guardia civil, personal de las residencias de ancianos, nuestros farmacéuticos, los periodistas a pie de calle; taxistas, conductores de autobuses o trenes, los que nos atienden en las tiendas…todos, deberían estar protegidos. En estos días he visto todo tipo de fantasías para taparse la boca y los ojos a algunos de ellos por la falta de material.

Esta lección de vida tiene que servirnos para no dejar en manos de China toda la producción de productos esenciales. Era más barato, pero al mundo le ha salido muy caro. Tenemos que ser capaces de producir este tipo de productos sanitarios nosotros. No podemos depender para todo del gigante asiático. Ahora el gobierno está buscando canales, industrias, capaces de la autoproducción. Mientras toda esa maquinaria se pone en marcha nos hacen falta más mascarillas, respiradores, test rápidos, batas desechables…China no puede ser la única gran proveedora de los países europeos. ¡Nadie cayó en su día y ahora estamos a ver quién pone más euros encima de la mesa para llevarse los pedidos sanitarios a su país! Sabemos que hay países “amigos” que lo están haciendo con una gran agresividad.

Hablando de otra cosa, estos días he recibido varios dibujos de niños que están en sus casas como gatos enjaulados. Les doy desde aquí las gracias. Son preciosos. No es por desanimar a los padres pero tengo la sensación de que el curso escolar está finiquitado. Es imposible retomarlo en mayo. Hablaba ayer la ministra portavoz de que la incorporación a “la vida” será paulatina. Cuando nos queramos dar cuenta estaremos en junio y no sabemos si se podrá evaluar a tantas personas juntas de golpe.

Este año de “la rata” no ha empezado bien. Ahora sueño con que va a acabar de otra manera. El verano será curativo para todos. ¡Una cerveza muy fría y una ración de boquerones en vinagre!, me veo gritando en el mostrador del bar de Paco, donde me encuentro con mis hermanos. Qué sueño más pequeñito, ¿no? ¡pero qué gran sueño!

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (0)    No(0)

+

1 comentarios