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Consejos para controlar el acceso de vehículos a zonas restringidas

martes 20 de febrero de 2018, 08:45h
Garantizar la entrada y la salida de los vehículos a todo tipo de garajes y otros estacionamientos es algo que preocupa a todo el mundo. Pero más aún preocupa que no pueda acceder nadie sin autorización. Para ello, es posible instalar barreras de parking que solo puedan abrir los propietarios de una llave o un mando.
Las barreras funcionan básicamente como los semáforos. En el segundo caso, el paso es cedido pasado un cierto tiempo, pero en el primero solo pueden acceder los que puedan levantar la verja. Sin embargo, esta solo sube por medio de un mando, una llave o una autorización que se enseña a un hipotético conserje.

Como vemos, las barreras automáticas son entonces un gran valor para los accesos a parcelas privadas. Pero, ¿conocemos qué tipos de restricciones de acceso en este sentido existen? Hoy vamos a hablar de ello y las recomendaciones para instalar unas u otras con el fin de controlar mejor las zonas.

El “signo” es la barrera automática más utilizada en parkings públicos

Caja de acero galvanizado y pintado, 3 metros de longitud del mástil y la seguridad del mejor funcionamiento para parkings públicos. Estas barreras automáticas, denominadas “signos”, son muy recomendables en cualquier estacionamiento público. Muchas instituciones las utilizan para controlar los pasos a sus instalaciones por su buena utilización.

Existen muchos supermercados que utilizan tales barreras automáticas, las cuales se accionan de forma electromecánica con encoder. Si se instalan, los clientes pueden disponer de una forma ágil de entrar al comercio en cuestión, y sobre todo de mantener seguro su vehículo, pues la barrera no se abre si falta el dispositivo.

Existen barreras automáticas que se abren sin acción externa

Con el objetivo de facilitar la entrada y la salida de los vehículos, existen ciertos comercios que instalan barreras automáticas que se abren solas al acercarse. Se trata de barreras como la “M-Bar”, que también permite controlar el acceso con un dispositivo electromecánico a distancia.

Estas restricciones al acceso son muy recomendables para entrar a comercios, supermercados y demás, en las que la entrada se rige por la compra. Así pues, la barrera se levanta de forma automática cuando un cliente entra, pero para salir debe presentar un ticket de compra.

La idea principal es la de permitir a cualquier persona interesada en comprar, el acceso sencillo al establecimiento. Pero complicar del mismo modo la salida, la cual sólo puede efectuarse en el caso de que los clientes efectúen algún tipo de gasto.

Al ser la salida más compleja, en caso de no comprar nada, si un ladrón entrase a robar cualquier vehículo tendría muy complicado salir de allí. Siempre hay que mirar por el bien común a la hora de realizar este tipo de instalaciones, y desde luego que en este caso se recomienda por completo.

La barrera hidráulica permite comprobar los accesos aún con un corte de luz

Si tu situación es la de un parking residencial, o más aún, un estacionamiento privado y personal, lo más recomendable es hacerse con una barrera automática hidráulica. En este caso, la barrera se levanta para permitir el acceso y la salida aunque se corte la luz.

La razón para que esto ocurra es gracias a la fuerza hidráulica, según la cual cualquier persona puede levantar la barrera aunque la energía eléctrica se haya cortado. Esto es muy útil en estancias privadas, donde un corte de luz puede evitar que se pueda aparcar el vehículo como siempre.

Como ejemplo de este tipo de barrera automática se encuentra la BH3, un dispositivo que parte desde los 3 metros y se amplía hasta los 6. Es bastante grande y muy recomendable a su vez, pues con ella se puede controlar bastante bien el acceso a las zonas que se consideren restringidas.

Los pivotes disuasorios también funcionan como barreras automáticas

El último tipo de barrera automática que se puede instalar es el del pivote disuasorio. Diseñado con el objetivo de, como bien dice su adjetivo, disuadir el paso de vehículos a ciertas zonas restringidas, este pivote es cada vez más utilizado en garaje.

Ahora bien, no es recomendable instalarlo en cualquier circunstancia, pues nunca se deben tratar como una barrera automática al uso. En realidad sirven bastante para cumplir su función en la entrada a instituciones públicas como ayuntamientos u hospitales. La razón es que de esta manera los visitantes de estos centros conocen el lado del parking porque el que tienen restringida la entrada.

También es posible que estos pivotes disuasorios bajen y permitan el acceso a aquellos vehículos con autorización. Tales vehículos pueden ser coches oficiales de cargos públicos, ambulancias, camiones de bomberos o coches de policía.

Un gran ejemplo de estos pivotes disuasorios, utilizados como si fueran barreras automáticas, es el “Lift 300-4”. Carece de cuadro de maniobras y tiene una gran amplitud de intensidad de uso.