La chabacanería se ha adueñado de la plaza Mayor y su entorno, uno de los puntos más visitados por turistas de todas las nacionalidades. La imagen está tomada en la cava de San Miguel, escenario galdosiano por excelencia. Hasta ahora en esa trasera de la plaza las conocidas como cuevas de Luis Candelas, se han preocupado de mantener una estética acorde con el entorno pero el mal gusto y los materiales y colores poco acordes con este escenario histórico avanzan sin control.
Se busca en la plaza Mayor el ambiente del Madrid de los Austrias, pero cada vez es más difícil imaginarlo en este conglomerado de colores chirriantes, rótulos de plástico, fachadas de tiendas de recuerdos como chafarrinones en los soportales, aparatos de aire acondicionado a la vista... Además de decenas de caballetes, carteles pegados en cualquier parte, pintadas vandálicas, estatuas humanas que dan grima por su suciedad y desfachatez. La plaza Mayor se deteriora a pasos agigantados. ¿Para cuándo un plan integral que recupere este entorno y armonice los negocios y sus fachadas, como se hizo con el mobiliario de las terrazas? Los ingresos por turismo en Madrid han descendido el 1,2 por ciento. Si no dejamos de arruinar nuestros mejores escenarios, esa bajada irá en aumento. Y están en juego la imagen de Madrid y, sobre todo, puestos de trabajo asociados a esta actividad que nos está salvando la economía.
Más información:
Vandalismo en la plaza Mayor