Los
hechos se remontan al 2 de marzo de 2011, cuando el condenado, Julio O., acompañado de
otras personas no identificadas, abordaron a una mujer, Quanfen C., que se
dirigía a su domicilio en la calle de Torrox, en el distrito de Puente de
Vallecas. El
acusado y sus acompañantes se identificaron como policías y mostraron sus
placas a la mujer. Posteriormente, la metieron en un coche golpeándola violentamente,
donde fue atada de pies y manos. Además, los estafadores le cubrieron la cabeza
para que no pudiera orientarse.
Tras
negarse a revelar dónde guardaba el dinero en su casa, la víctima fue atacada
con descargas eléctricas, cuyos aparatos han sido intervenidos por la Policía nacional
en la casa del acusado junto con una pistola detonadora y otra semiautomática. Así,
confesó el lugar donde escondía el dinero en su domicilio, al que pudieron
acceder con las llaves que llevaba en el bolso. La mujer ha alegado que no
conocía a los captores, y que fue retenida en el coche durante dos horas, hasta
que la abandonaron en la calle Luis I, también en Vallecas.
Los
asaltantes encontraron en la casa 8.000 euros escondidos en un armario, otros
4.000 en una caja, 300 euros en el mueble de la televisión, además de 3.500
euros en efectivo que portaba en el bolso. El
detenido fue identificado por dos personas por unos hechos similares
ocurridos en noviembre de 2010, cuando fueron dados el alto al circular por la
M-50 por quienes creían que eran policías.