Siete años después la taquilla ha echado el cierre definitivamente, aunque sigue prestando servicio on line: www.taquillaultimominuto.com. Esta posibilidad ya estaba en funcionamiento. Suponemos que la taquilla física, auspiciada en su momento por el consejero de la Comunidad Santiago Fisas, fue reduciendo sus ventas ante la proliferación de páginas descuento. Actualmente la venta de entradas de teatro con importante reducción de precio a través de canales como Atrápalo, Lets bonus o Grupalia se ha convertido en un fenómeno que no es ajeno a la reducción de ingresos de las productoras. Pocos espectadores pagan ya el precio completo de una localidad en taquilla. Los teatros se llenan pero las recaudaciones, por estos descuentos, no llegan para cubrir los gastos y obtener un beneficio mínimo.
Madrid, además, no es un destino turístico teatral para extranjeros que, como mucho, buscan algún espectáculo de flamenco. Y los visitantes nacionales ya vienen con su reserva telemática.
Este tipo de taquillas para la venta de última hora sigue siendo muy popular en Nueva York y Londres. En la primera ciudad su instalación de Times square -TKTS- registra larguísimas colas todos los días para intentar ver un musical a precio asequible. Tal es el éxito que abrió otra taquilla en el sur de Manhattan operativa por las mañanas. En Londres también es muy popular entre los visitantes la taquilla TKTS en Leicester square.