Pese a las críticas de la oposición y de los voluntarios que trabajan en El Gallinero, el Ayuntamiento de Madrid no tiene intención de modificar su manera de proceder con la población del asentamiento, pues la considera "adecuada".
En la comisión ordinaria de Familia y Servicios Sociales del Ayuntamiento de Madrid celebrada este martes en la Casa de Cisneros de la Plaza de la Villa, el concejal socialista
Pedro Zerolo ha pedido explicaciones a los responsables del Área por las
últimas demoliciones en El Gallinero, poblado chabolista contiguo a la Cañada Real, que tuvieron lugar el pasado 25 de abril. Para Zerolo la postura del Consistorio en este asunto, que quiere
desmantelar el poblado cuanto antes, "es lamentable, una auténtica vergüenza", ha añadido el edil.
Aquel día se derribaron diez chabolas. Según la versión oficial, solo una estaba habitada. Según los voluntarios, cinco. No se efectuó ningún realojo. La directora general de Igualdad de Oportunidades,
Rocío de la Hoz, ha constestado al socialista asegurando que el discurso del Ayuntamiento en la cuestión de El Gallinero "ha sido siempre el mismo desde mayo" y que se basa en cuatro líneas de trabajo: educación, intervención social, salubridad y limpieza y seguridad. Además, De la Hoz ha justificado la actuación municipal afirmando que hasta el momento el Ayuntamiento ha conseguido que todos
los menores en edad escolar ya vayan al colegio con regularidad —173 en total— y que esté empadronada "prácticamente la totalidad de la población", que cinco familias ya cobren la
Renta Mínima de Inserción —ayuda económica para personas sin recursos— y que otras dos hayan abandonado el asentamiento.
El concejal del PSOE además ha criticado que el Gobierno de
Ana Botella no tenga intención alguna de buscar el consenso en este conflicto y que haya obviado las
propuestas alternativas de intervención elaboradas por entidades sociales y partidos políticos. "Nosotros nos oponemos a cualquier demolición sin intervención social, porque eso supone una vulneración de derechos humanos", ha remarcado Zerolo. De la Hoz ha repetido que "todos los derribos" han tenido su correspondiente acompañamiento social. "Con quien quiere, con quien no quiere es imposible".
El Gallinero es un asentamiento habitado por gitanos rumanos que está emplazado a catorce kilómetros de la Puerta del Sol, junto a la A-3 y que, desde 2005, constituye un gran problema social y urbanístico en la capital. El Ayuntamiento de Madrid defiende que los derribos corresponden a la
legítima voluntad de los propietarios del suelo.