La piscina de bolas, el polideportivo y la "seño". Estos son los elementos elegidos por Marta Valios e Iziar Tejedor, de 3º de Primaria, para que aparezcan en el vídeo que han presentado al concurso de cortometrajes de Casvi con el tema 'Un día en el colegio'. Sin duda, han elegido grabar lo que más les gusta del centro. "Los niños pequeños coinciden en lo mismo: lo primero es la piscina de bolas. También aparecen el patio y la natación", relata la profesora de Lengua Elena Barreno. "Queríamos mostrar que el colegio Casvi no es solo estudiar y que tiene muchas instalaciones modernas y vamos a usar los iPad", comentan, por su parte, Noelia González y Laura Martínez, de 2º de la ESO.

Gracias a este concurso de cortometrajes, que este curso celebra su segunda edición, el centro puede hacerse una idea de la imagen que tienen sus alumnos del mismo. "Podemos saber qué les gusta a los chavales y también si tienen críticas. Todo nos tiene que valer para conocer su visión", explica David Sanz, del departamento de Marketing.
Este es una de las utilidades del concurso de cortos, que empezó a celebrarse el curso pasado y que ante el éxito de participación este año se ha vuelto a repetir. "Se lanzó como un experimento y luego vimos que tenía más beneficios de los que pensábamos", apunta Barreno. Y es que además de crear un espacio para desarrollar la creatividad de los alumnos, puede servir para despertar ciertas vocaciones o aficiones. Es el caso, por ejemplo, de Carlota Núñez, de 1º de Bachillerato, que ha realizado un corto junto a Charlie García.
La alumna, que gracias al certamen ha aprendido a usar programas profesionales de edición de vídeo, en esta edición incluso se ha atrevido con los efectos especiales, pues su corto este año incluye clonaciones o fuego. Según asegura, ha encontrado encontrado al menos una afición, que además le puede ayudar en su futuro, pues le interesan el diseño gráfico y la arquitectura.

Otro de los objetivos, no menos importante, era promocionar
la página de Facebook del colegio. Las votaciones, una por persona, se hacen a través de este canal y para poder ver los vídeos hay que hacerse amigo. "Es una forma de darse a conocer", señala Barreno, quien además asegura que así también se fomenta un buen uso de las redes sociales.
Los alumnos tienen las horas de recreo para grabar sus cortos y los días hasta el cierre de la convocatoria, el pasado 1 de febrero, muchos de ellos llevan sus cámaras al colegio para rodar sus escenas, con lo que a la hora del recreo que se pueden encontrar a los alumnos en cualquier rincón del centro digno de ser grabado. Ahora es el periodo de votaciones y el 2 de marzo, en la Fiesta de los Abuelos del centro, se entregarán los premios (juguetes de Lego o Playmovil, y aparatos como libros electrónicos como iPod o
ebooks). Los organizadores del concurso, Barreno y Sanz, destacan sobre todo "la creatividad de los alumnos de Bachiller y la motivación de los más pequeños sin saber".