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El cobre atmosférico inhibe el crecimiento del fitoplancton del Mediterráneo

miércoles 13 de febrero de 2013, 00:00h
La presencia de cobre en el polvo atmosférico limita el crecimiento del fitoplancton marino del Mediterráneo, según demuestra una investigación del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) publicada en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS). Según el artículo, los aerosoles con altas concentraciones de este metal resultan tóxicos para esta comunidad marina.
Frente al conocido efecto positivo que generan sobre el fitoplancton los aerosoles
procedentes del Sáhara, ricos en nutrientes, los vientos del norte han demostrado
tener consecuencias negativas al ser portadores de compuestos antropogénicos como
los metales pesados.

El investigador del Instituto Mediterráneo de Estudios Avanzados (centro mixto del
CSIC y la Universidad de las Islas Baleares) Antoni Jordi, precisa: “Este efecto es más evidente cuando los aerosoles se depositan en el mar durante el verano ya que en
dicha estación las comunidades de fitoplancton marino en el Mediterráneo están
dominadas por nanoflagelados que son más sensibles al efecto del cobre”.

Las emisiones de este metal a la atmósfera provocadas por la acción del hombre han
aumentado considerablemente a escala global en el último siglo siendo actualmente
10 veces superiores a las emisiones naturales. Jordi opina que “este aumento puede
haber contribuido a la disminución global del fitoplancton en los últimos 100 años”.
Aunque el estudio publicado se centra en el Mediterráneo, los resultados sugieren que
otras grandes áreas oceánicas pueden ser igualmente vulnerables al cobre de origen
atmosférico, ya que las concentraciones de este metal medidas en los aerosoles de
otras zonas son similares o incluso superiores a los determinados en el Mediterráneo
occidental. Así, por ejemplo, zonas altamente industrializadas como América del Norte y Asia Oriental podrían producir efectos similares sobre vastas regiones como el Océano Atlántico subtropical, el norte del Océano Índico o el oeste del Océano
Pacífico.

Para el investigador del CSIC, “los resultados de esta investigación suponen un gran
avance hacia la comprensión de las interacciones entre la química atmosférica del
cobre y la dinámica del fitoplancton marino”. Estos procesos son complejos ya que
intervienen factores físicos, químicos y biológicos que afectan a la solubilidad, la
especiación y la bioasimilación de este metal por las distintas especies fitoplanctónicas. Jordi concluye: “Resulta poco probable que el impacto negativo de los aerosoles se limite al fitoplancton ya que la toxicidad puede transferirse a través de las redes tróficas a otros organismos marinos”.
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