Ramos ha sido sancionado con
cuatro partidos en virtud del artículo 94 del Código Disciplinario de la RFEF, que estipula que "insultar, ofender o dirigirse en términos o actitudes injuriosas al árbitro principal, asistentes, cuarto árbitro, directivos o autoridades deportivas, salvo que constituya falta más grave, se sancionará con suspensión de cuatro a doce partidos".
Debido a la elevada cuantía de la
sanción, el castigo también se extiende a partidos de la Liga BBVA. De esta forma, el defensa andaluz se perderá los dos encuentros de cuartos de final de la Copa frente al
Valencia y los choques ligueros contra
Osasuna, de nuevo
Valencia, y
Getafe, aunque está a expensas del posible recurso del club blanco.
La sanción se enmarca dentro de la
mayor dureza que Competición está imprimiendo esta temporada a sus castigos. Así, de poco le ha servido a Ramos el mensaje que escribió tras el partido
en su cuenta de Twitter: "Lamento el incidente con el
árbitro, son momentos de
tensión producidos por mi expulsión. Decimos cosas que después nos arrepentimos".