El niño desaparecido en Alcobendas estaba jugando a la consola en casa de un amigo
viernes 04 de enero de 2013, 00:00h
Actualizado: 07/01/2013 12:31h
Llevaba 48 horas desaparecido. Su madre, Adelaida, había llenado el barrio de La Zaporra, en Alcobendas, de anuncios de carteles denunciando la desaparición del niño, que se había marchado a casa de un amigo para jugar a la consola sin avisar previamente.
El menor desapareció el día 2, en el barrio de La Zaporra, cuando salió de su casa para visitar a su abuela. Según ha declarado su madre, nunca llegó a casa de esta "porque se encontró" con una "mamá y su hijo en la calle y se fue a su casa con ellos", donde finalmente ha estado hasta este viernes.
Allí ha permanecido 48 horas "jugando a la play", según le ha contado el menor a su madre, quien sí ha remarcado que se encuentra en perfecto estado.
"El niño ha estado bien, reacciona muy bien", asegura su madre, que dice sentirse "eufórica", explicando que el niño "estaba jugando a la PlayStation y, por eso, estaba tan tranquilo".
Poco después, la madre ha tachado de imprudente y de "retención ilegal" la actuación de la familia con la que ha estado el niño ya que considera que debieron avisarles en vez de tener a un menor en su casa tanto tiempo.
Adelaida ha señalado que es "una retención y eso es ilegal aunque lo hayan hecho sin querer". Asimismo, ha explicado que le parece una "imprudencia" y ha manifestado que "tendrán que reflexionar sobre ello". Preguntada por si piensa contactar con la otra madre para conocer por qué mantuvo dos días a su hijo en casa, ha señalado que no se plantea nada, "si acaso dejarlo como está", ha puntualizado. No obstante, ha señalado que ella no va "por ahí cogiendo niños".
Sobre la relación con la familia que tenía en su casa al menor, la madre del niño de 10 años ha apuntado que no son amigas. "Nos conocemos de vernos por el barrio solamente, su hijo va a judo como el mío pero a otra hora", ha explicado.
Adelaida ha insistido en que podrían haberle llevado el niño a casa aunque no tuvieran su teléfono. Ahora deja el caso en manos del Grupo de Menores de Alcobendas (GRUME), que continuará con la investigación.