Abocado al cierre tras perder los 50.000€ que tenía de subvención, el teatro de Cámara Chejov se ha salvado. La Universidad Internacional de La Rioja (UNIR) se convierte en empresaria de este personal proyecto del director Ángel Gutiérrez, que seguirá al frente del mismo, prácticamente con la misma línea de trabajo.
Este miércoles se ha presentado el equipo responsable de la administración y gestión económica que garantiza el futuro de esta pequeña sala de Lavapiés. Ángel Gutiérrez mantendrá también su centro de enseñanza mientras que esta universidad on line buscará actividades complementarias para optimizar el teatrito, bien con campañas de teatro escolar, actividades para sus alumnos e, incluso, para impartir un máster en dirección e interpretación, pendiente de homologación académica.
Los contactos entre Ángel Gutiérrez

y el responsable de UNIR se iniciaron el pasado mes de febrero, cuando parte del anterior equipo ya habían abandonado el proyecto ante su negro futuro.
Gutiérrez seguirá desarrollando una programación a base de teatro ruso y español. De hecho el próximo día 7 estrenará “El oso”, una obra de Chejov que recientemente ha dirigido en Moscú.
Establecido en España desde hace 32 años, Ángel Gutiérrez, niño huérfano evacuado a Rusia, emprendió la aventura de trasladar a su país natal la experiencia teatral adquirida en el de adopción, donde sigue siendo una figura respetada. El año 1980, con alumnos de la RESAD, fundó el Teatro de Cámara Chejov, con el que ha estrenado casi medio centenar de espectáculos.

No sería hasta el año 1993 cuando pudo disponer de su propio teatro, habilitando una salida de unos 120 espectadores en el número 3 de la calle San Cosme y San Damián, un barrio que cuenta con otras salas alternativas como la Triángulo, Karpas, La Espada de Madera o La escalera de Jacob. En 2005 Ángel Gutiérrez y el teatro de Cámara celebraron los veinticinco años de la fundación de la compañía con el montaje de “Cada loco con su tema” sobre obras de Antón Chejov.
Pero ni el aval de su prestigio, ni las obras llevadas a escena, ni el respaldo de la crítica fueron garantía para mantener las puertas abiertas. Finalmente esta universidad mecenas ha hecho el milagro de evitar que otro teatro privado se cierre en Madrid.