La Normalidad de una Huelga General
Por Constantino Mediavilla
jueves 29 de marzo de 2012, 00:00h
Actualizado: 02/04/2012 12:39h
Mediodía en Madrid, y por encima de todo triunfa la “normalidad” del derecho a la huelga de quienes en buen número la siguen, (incluido el 47% de la plantilla de este periódico) y de quienes han decidido trabajar como derecho al mismo nivel. De ahí esa normalidad y de ahí el “éxito” de la jornada desde el punto de vista cívico. Madrid no se ha parado aunque el seguimiento ya es mayoritario para los convocantes y seguidores y muy reducido para quienes no la ejecutan o secundan. Pero ni lo uno, ni lo otro porque de nuevo la normalidad de la guerra de cifras que adorna toda huelga general que se precie no convence a nadie.
En Madrid durante la noche y salvo ligeros incidentes aislados, se ha seguido la huelga en base a ese ya famoso indicador del consumo eléctrico que delata a las claras el descenso de actividad respecto a una jornada laboral “normal” situándola un 23% por debajo según el indicador. Al amanecer la necesaria obligación de hacer cohabitar los derechos a la huelga y el trabajo y hasta el momento de esta crónica se mantiene con un mensaje claro de los sindicatos, o se les escucha o el conflicto seguirá a lo largo de los próximos meses culminando el 1 de mayo.
Ya no es el hoy, sino el día después. Y en como negociar ese antes y después de este 29 M nos la jugamos todos. Los piquetes informativos han cumplido su labor de intentar criticar – que no evitar- la acción de cumplir los servicios mínimos en el transporte, la sanidad, la educación y en general los servicios esenciales, salvo incidentes aislados y vergonzosos, bajo la atenta vigilancia de los cuerpos y fuerzas de la seguridad del Estado también en su ejercicio constitucional de garantizar la libertad de los unos y los otros.
Por eso la Huelga General tiene tintes de “normalidad” en su desarrollo y de ello nos congratulamos. Ciertamente Madrid no se ha parado. Basta echar un vistazo a las calles, comercios, cafeterías… a las 12 de la mañana para comprobar que el escaparate de un “desierto laboral”, con la imagen de un seguimiento masivo, no existe. Pero sin obviar que otros cientos de miles de trabajadores no han acudido a sus puestos de trabajo en el convencimiento que una jornada como la de hoy traerá repercusiones en las decisiones gubernamentales.
Ahora las movilizaciones convocadas para la tarde son el próximo termómetro. Y será seguramente una manifestación, manifestaciones porque varias son las convocadas, multitudinarias pero que en nada harán variar las decisiones ya tomadas por el Gobierno del Partido Popular que anuncia su intención de mantener las medidas como están. Medidas muchas tan urgentes, como necesarias, buenas o malas, en cualquier caso discutibles y no parece que negociables. La responsabilidad se impone.
|
Presidente editor de Madridiario.es y Cronista de la Villa
Periodista y radiofonista, comenzó su trayectoria profesional en los primeros 80 como locutor y redactor de informativos de la Cadena SER. En los años siguientes dirigió los informativos de Onda Galicia-Cadena SER, Radio Minuto y Radio 16, así como el Gabinete de Radio del Ayuntamiento de Madrid.
Fue a finales de esa década de los 80 cuando su trayectoria obtuvo un impulso definitivo en el ámbito de la información radiofónica madrileña al crear y dirigir en antena la tertulia ‘El Brasero’ (1989-1992), en Radio 16. Este programa le convirtió en un adelantado de lo que habría de llegar después con fuerza arrolladora: el género de las tertulias políticas, que se consolidó más tarde como una de las principales locomotoras radiofónicas de nuestros días.
El modelo implantado en ‘El Brasero’ lo aplicó más tarde en Onda Madrid bajo el nombre de ‘La Chimenea’. Con él consolidó una vinculación duradera y fecunda con el Ente Público Radio Televisión Madrid. Allí llego a responsabilizarse de sus principales magazines radiofónicos de la mañana entre 1995 y 1998 y coordinó posteriormente todo el producto de antena de esta emisora entre los años 1996 y 1998.
Colabora en distintas emisoras de radio de ámbito nacional como Onda Cero y en programas de televisión de Telemadrid, TVE, como comentarista de opinión y Cronista oficial de la Villa de Madrid.
En paralelo al desarrollo de su carrera radiofónica, ha fraguado una abundante trayectoria como articulista y comentarista tanto en prensa como en televisión. Diario 16, Cambio 16, La Vanguardia, Metro Madrid, Crónica en el campo escrito, y en Telemadrid, en el visual, con el comentario ‘Con Permiso’ en el Telenoticias Primera Edición durante cuatro temporadas.
En la actualidad, es presidente-editor de los grupos Madridiario y Diariocrítico, actividad que compagina con la de director del espacio radiofónico diario Com.permiso que se emite en Onda Madrid y en Telemadrid.es, así como en Madridiario. Su blog ‘Com.permiso’-multimedia desde sus orígenes- acumula más de 1000 referencias audiovisuales relativas a Madrid. Es presidente de APEI-PRTVI (Asociación de Periodistas e Informadores de Prensa, Radio, Televisión e Internet de España).
|
|
|
|