"De poderse tomar una cerveza en un lugar privilegiado con vistas al parque del Oeste a
urinario, basurero y estercolero. Esa es la metamorfosis que ha sufrido el antiguo quiosco El Parque", según afirma Alonso en un comunicado.
El concejal explica que, desde que

se cerró el quiosco, ubicado en el paseo de Moret,
los desperdicios se han ido acumulando sin que el Ayuntamiento haya tomado medidas contra ese deterioro y que además se ha convertido en un urinario próximo a una zona de botellón, "como evidencian los fuertes y desagradables olores".
Álvaro Alonso, que
llevará este miércoles el asunto al Pleno municipal, preguntará "a quién pertenece actualmente la concesión ya que, obviamente, se trataba de una explotación privada pero no sabemos si ha pasado de nuevo al ámbito municipal o en qué estado administrativo se encuentra", señala.
No obstante, a su juicio, "con independencia de ello, parece clara la desidia del equipo de gobierno, que no puede alegar ignorancia del problema -advierte- porque el quiosco está ubicado justo enfrente de la sede de la junta de distrito"