El anuncio de la reforma laboral por parte del Gobierno ha caído como una losa entre las organizaciones sindicales, que ven con gran preocupación que pueda revertirse la situación. Mientras los líderes de CCOO y UGT enseñan los dientes a Gobierno y empresarios, otras fuentes de ambos sindicatos creen que les han dejado poca capacidad de respuesta. En cualquier caso, todos ven el abismo que se abre ante estos recortes: precariedad, despido fácil y abusos empresariales. Comentan que es el primer paso para convertirnos en un país que dé cantidad antes que calidad. Algo así como los 'chinos' de Europa, aseguran.
