lunes 30 de enero de 2012, 00:00h
Actualizado: 13/02/2012 14:55h
Madrid ya tiene logotipo para la bandera de combate que ha de enarbolar en su batalla deportiva por conquistar los Juegos Olímpicos de 2020. Ya tenemos logotipo y apoyo institucional del gobierno de la Comunidad y del gobierno de la nación, expresado el pasado viernes por boca de su vicepresidenta, Soraya Sáenz de Santamaría.
Dicen que a la tercera va la vencida, y si el refrán se hiciera cierto, ya nos toca. Estuvimos rozando con la punta de los dedos la candidatura de 2012, la que este año organiza Londres, pero en aquella ocasión, cuestiones ajenas al espíritu olímpico, nos quitaron la ilusión de golpe. Después llegó la oportunidad de organizar los Juegos de 2016, y llegamos a la final con Río de Janeiro, y de nuevo nos quedamos con cara de tontos porque teníamos una corazonada y nos falló la intuición. Ahora queremos que en 2020 Madrid sea la sede de los Juegos Olímpicos. Si en la anterior tentativa teníamos una corazonada, ahora tenemos una cabezonada, queremos ser cabezones y testarudos para conseguir lo que creo que en justicia ya nos corresponde, y que se nos viene negando sin argumentos sólidos desde que optamos a 2012.
La candidatura Madrid 2020 tiene, como las dos anteriores, la solvencia de un país que ya organizó con el mayor éxito olímpico que se recuerda, la de Barcelona. Tiene el apoyo social unánime y también el institucional, tiene la experiencia de dos tentativas consecutivas con candidaturas de gran calidad, y tiene, sobre todo, más del 70 por ciento de las infraestructuras exigibles ya realizadas, y esto debe ser de vital importancia en una situación de crisis económica como la que se vive en prácticamente todo el mundo.
Madrid es de las contadas grandes capitales europeas que todavía no ha organizado unos Juegos Olímpicos. Por ello, y por todo lo expuesto con anterioridad, no hay argumentos que nos niegue ese derecho que nos hemos ganado a entrar en la historia de la ciudad olímpica.
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Cronista Oficial de Madrid y Getafe
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