Al parecer teníais este proyecto en mente desde hace varios años, pero para muchos ha sido una sorpresa el cambio de rumbo que han tomado los Ilegales. ¿Por qué aparece Jorge Ilegal y Los Magníficos?
Aparecen porque es un grupo necesario en estos momentos, porque hay un montón de música que ha quedado marginada injustamente y es preciso recuperarla. También se hace por la pasión de buscar en los ancestros; es algo que llevamos planeando los últimos 18 años y en este momento estamos inmersos en plena aventura. Se trata de recuperar música desde final de los años 20 hasta principios de los años 30, incluyendo géneros como el tango, chachachá, boleros, guarachas y por supuesto twist y rock and roll primitivo.
Se podría decir que es una especie de reivindicación de lo auténtico dentro de un panorama musical en el que abunda la remasterización y el uso del ‘auto-tune’, ¿no crees?
Sí, la verdad es que ya se exige muy poco en los músicos; de hecho las orquestas de baile realmente ni siquiera tocan, es todo música pregrabada. Es una especie de reacción contra todo esto; lo que hacemos es no solo recuperar parte del repertorio tradicional y antiguo sino también utilizar los viejos moldes para construir nuevas canciones. Me he encontrado a mi mismo con una cierta soltura escribiendo tangos o cosas así. Son estilos muy literarios y desde luego en la tradición hay letras realmente muy expresivas y muy duras. De hecho la gente que practicaba todos estos estilos era bastante más dura incluso que la gente del rock and roll o del heavy metal.
¿Cuál ha sido el problema más
grande al que os habéis enfrentado a la hora de realizar este nuevo proyecto?
Ha sido conseguir los instrumentos adecuados, de época, como por ejemplo, un vibráfono de los años 30, que tienen unas sonoridades especiales o antiguas buenas guitarras. En fin, ha sido algo realmente difícil, pero al final hemos conseguido, a lo largo de estos 18 años que llevamos planeándolo, una muy buena colección de instrumentos y podemos asumir esto con unas ciertas garantías de éxito. Nosotros al principio éramos víctimas de nuestro propio optimismo y, cuando empezamos a acometer el proyecto, nos dimos cuenta de que nos faltaba armamento. Conseguirlo ha sido lo más difícil.
Y, ¿cómo ha sido la respuesta de los fans?
Otra de las dificultades añadidas es que una parte del público puede tener horizontes mentales y musicales únicos, por supuesto. La gente con horizonte mental único puede ser reacia a cualquier cambio o a cualquier propuesta nueva. El proyecto de 'Jorge y los Magníficos' es, simultáneamente, muy nuevo y muy antiguo, y esto puede desconcertar un poco al público. Hay quienes se descuelgan de la historia porque el cambio es radical pero hay una gran parte también interesada en lo que hacemos. De hecho, encontramos respuestas positivas en la red, en las redes sociales y todo esto. No sé que es lo que va a pasar, puede que todo estalle, pero yo creo que la obligación de un artista es arriesgarse y ofrecerle al público cosas valiosas le guste a este o no. No se trata de ser heroico, pero al menos se trata de no ser cobarde.
¿En qué punto se encuentran Ilegales?
Estamos funcionando en América como Ilegales, donde no hemos podido dar tantos conciertos como aquí en España. Este verano hemos estado en México y Ecuador; ahora nos toca Colombia, Chile y volver a México de nuevo. En fin, todavía Ilegales sigue con vida en estos países porque no hemos dado tantas actuaciones, y yo creo que les debemos unas cuantas. Y además se puede enfadar mucho esta gente si no vamos a tocar allí (risas).
Y en España, ¿hay algún proyecto con Ilegales de cara al futuro?
En España no hay ningún proyecto. Yo creo que nos hemos esforzado en tocar en todos los sitios, o en casi todos. Hay gente que se queja porque no hemos actuado nunca en tal o cual punto de la geografía española. No es posible llegar a todos los sitios. Creo que en estos casi 30 años de carrera si que hemos hecho miles de conciertos aunque no soy muy buen contable.
Disco de diamante en 2009 por sus más de 1.000.000 de discos vendidos en toda su carrera con Ilegales, más de 10 LPs en el mercado (15 exactamente contado directos y ediciones especiales, sin añadir los EP), incontables actuaciones…
En este momento, para los fans que quieran tener material, se va a editar todo en vinilo de 180 gramos, con portadas de lujo. Se reedita también la caja de Ilegales, que ya se había agotado. El último concierto en la Sala Penélope va a salir en video y también el último concierto de Ilegales en Madrid se hará en 3 vinilos. En fin, sí que el trabajo desarrollado todos estos años está viendo la luz ahora.
Con tantas experiencias a tus espaldas y todos los éxitos cosechados, ¿te queda alguna meta por alcanzar?
Muchísimas metas desde el punto de vista artístico que es realmente el que interesa. Quiero probar con otras músicas, incluso la música clásica es uno de los proyectos. Pero bueno, para eso todavía falta un tiempo, pero sí que he llegado a acuerdos con directores de orquestas sinfónicas. Vamos a ver que es lo que pasa en un futuro; de momento yo me voy a dedicar a este proyecto de Jorge Ilegal y Los Magníficos en España, que funciona de otra manera.
Y, ¿cómo funciona?
En vez de entregar un ‘long play’ cada 2 o 3 años que es lo usual, volvemos al sistema antiguo, que es ahora más actual, de entregar dos o cuatro canciones cada pocos meses, cada 8 o 4 meses. Se hacía en los cincuenta y sesenta y se mantenía un contacto muy intenso entre público y artistas. Y ahora este formato, creo que vuelve a estar de actualidad debido a la proyección que tiene la música en la red.
¿Cuál es tu opinión sobre las
descargas? Se dice que las discográficas han muerto o están en proceso de hacerlo, ¿qué opinas al respecto?
Las discográficas están en caída libre. Cuando un negocio se contrae de tal manera, se absorben unas a otras y eso es que algo va mal. Las discográficas no van a funcionar con los criterios antiguos, esto tiene que cambiar de manera radical. Supongo que España acabará actuando como los países desarrollados y no estará en la lista, como lo está ahora, tristemente. Lo que sí se restringirán son las descargas sin control, las descargas serán previo pago. Pero eso sí, tendremos una gran tienda de discos a disposición, lo que era imposible e impensable hace unos años. Tendremos cualquier grabación en una calidad más que aceptable disponible en la red, y eso es bueno.
Ya para terminar una pregunta nostálgica. ¿Recuerdas cómo fue la primera vez que te subiste a un escenario?
Recuerdo vagamente la primera vez que me subí a un escenario porque yo tenía cinco años. He visto unas fotografías que me hicieron recordar un poco como fue aquella sesión; en realidad no era una cuestión musical, era una especie de obra de teatro en la que olvidé totalmente el texto y se me veía en la foto con una cara de bobalicón tremenda. Días antes de la función me habían llevado a un mercado de animales de granja y había visto cerdos, burros, vacas...de todo y me puse a pensar en ello. Entonces le expliqué al público que me había olvidado de lo que tenía que decir pero les conté cómo hacer cagar a un cerdo con una cerilla (risas). Luego con la música creo que las primeras veces fueron desastrosas. La primera vez fue en el año 1968, era una función del colegio y alguien tocaba la guitarra y se confundió varias veces, yo era el cantante. Fue entonces cuando decidí prepararme muy bien para no padecer ningún destrozo de este tipo, así que la siguiente vez que salí a un escenario lo hice perfecto.