La edad en los restos óseos de casos arqueológicos y forenses
martes 22 de noviembre de 2011, 00:00h
Actualizado: 23/11/2011 12:27h
Mejorar las estimaciones es el objetivo de un grupo de investigadores de la Universidad Autónoma de Madrid (UAM) y la Universidad de Lisboa que desde hace tres años hurgan en la colección documentada de esqueletos humanos del Museo Nacional de Historia Natural de Lisboa.
El estudio de la osificación del esqueleto humano tiene diversas aplicaciones en Paleoantropología, Bioarqueología y Antropología Forense, así como también en distintos casos médicos. La principal utilidad del estudio de la maduración ósea en restos óseos es la estimación de la edad de muerte. En casos arqueológicos, unas estimaciones correctas de la edad de muerte permiten aumentar la precisión del estudio demográfico que, con sus limitaciones, aumenta nuestro conocimiento de la dinámica social de las poblaciones del pasado. En casos forenses, una correcta estimación de la edad de muerte es fundamental en el proceso de identificación de restos óseos humanos. Por otro lado, el estudio de diversos centros de osificación en fósiles humanos es un punto de partida para el estudio de la evolución del ciclo vital en homínidos.
Aunque existen varios estudios sobre los principales centros de osificación del esqueleto humano (realizados en distintas muestras documentadas de diversa cronología y origen geográfico), algunos centros de osificación no han sido estudiados en detalle, como es el caso del sacro, las costillas y las vértebras.
Al estudio de éstos centros de osificación del esqueleto humano, precisamente, se han dedicado durante tres años antropólogos del departamento de Biología de la UAM y de la Universidad de Lisboa, teniendo para ello a su disposición la colección documentada de esqueletos humanos del Museo Nacional de Historia Natural de Lisboa.
En su último trabajo, publicado en la revista American Journal of Physical Anthropology, los investigadores estudiaron de dos a siete pequeños centros de osificación por vértebra en cada una de las 24 vértebras cervicales, torácicas y lumbares, realizando una guía fotográfica para su identificación y obteniendo tablas de probabilidad para asignar intervalos de edad de muerte.
Los resultados obtenidos hasta ahora permitirán afinar las estimaciones de edad en restos óseos al aumentar el número de centros de osificación evaluables, siendo especialmente útil esta información en el caso del estudio de restos fragmentados de vértebras y costillas. Estos resultados ya están siendo empleados en el estudio de casos arqueológicos y forenses en la Comisión Docente de Antropología de la UAM.
Finalmente, la investigación en el Museo de Historia Natural de Lisboa continúa con el estudio de otros centros de osificación del esqueleto humano, y se espera que culmine en un método que permita obtener una única estimación de la edad conjugando observaciones de distintos centros de osificación.