Metro de Madrid ha retirado progresivamente de la circulación varias decenas de trenes de la serie 2000 que circulaban por las líneas 1 y 5. La bajada de la demanda ha hecho que ya no sea necesario ni rentable, según la compañía, que circulen, pero UGT señala que, de mantenerse parados, algunos de sus componentes más importantes se deteriorarán sin remedio. La compañía afirma que todos ellos se están moviendo.
Un portavoz de Metro explicó a
Madridiario que estos trenes han ido dejando de circular al mismo ritmo que se han incorporado los nuevos modelos y que ha descendido el número de viajeros, lo que ha obligado a espaciar las frecuencias de paso. Según registran las estadísticas oficiales, de casi 700 millones de usuarios en 2007, Metro pasó a contabilizar
70 millones menos de pasajeros en 2010. Por este motivo, varias decenas de vagones permanecen en las cocheras de Hortaleza, Canillejas y Valdecarros. "No sale rentable ponerlos en las vías y gastar energía si no están atendiendo al público", recalcan desde Metro.

Teo Piñuela, representante de UGT en el Comité de Empresa, calcula en más de un centenar los trenes que está siendo infrautilizados y que, por tanto, se están deteriorando. "Si no circulan, las baterías se agotan y las válvulas sufren, de manera que habrá que
gastarse más dinero cuando quieran meterse en las vías otra vez", apunta. La compañía y el Consorcio Regional de Transportes lo niegan y aseguran que todos los trenes están rotando para mantenerse en perfectas condiciones o permanecen disponibles, por ejemplo, para casos como el de la
Jornada Mundial de la Juventud, días en los que
se disparó la demanda y Metro tuvo que reforzar las líneas. "En cualquier caso -advierten desde Metro- estamos hablando de convoyes con 20 o 25 años de servicio que están al final de su vida útil".
La compra de los 8400
Para UGT, Metro ha realizado una mala gestión de sus recursos al modernizar la flota de trenes y adquirir más vehículos de los que necesitaba. "En la línea 3, por ejemplo, circulan trenes más viejos que los que hay parados en cocheras", asegura Piñuelas. El hecho de que Metro rote los trenes antiguos con los nuevos no soluciona, a su juicio, el problema: "En cualquier caso, hay trenes que
no se están usando al 100% y eso es despilfarrar recursos".

Los gestores del ferrocarril suburbano admiten que la bajada de la demanda que ha provocado la recesión económica está afectando al sistema y que ha obligado a detener los planes para aumentar las frecuencias de paso y poner más trenes en las vías. En cambio, niegan que haya existido una mala gestión y ponen como ejemplo la implantación de los modernos trenes 8400.
Metro encargó en 2008 a la empresa CAF un total de 302 trenes por un valor de
993 millones de euros. Estos, fabricados en gálibo ancho y estrecho, irían, en primer lugar, a renovar el parque móvil de la línea 6. Las unidades posteriores darían servicio a las líneas 2, 3,8, 10 y 11. De estos, actualmente hay en servicio 18 trenes (de seis vagones en cada uno) en la línea 6; 5 trenes en la línea 11 (4 vagones en cada tren); 5 trenes en la línea 2 (de 4 vagones cada uno) y 4 trenes en la línea 3 (de 6 vagones cada uno). En total,
172 coches, todos recibidos y pagados hasta el momento. Del resto de coches que quedan por recibir, se ha acordado el aplazamiento en la entrega de 58 por lo que, de momento, Metro no los paga. El resto (72) irán llegando poco a poco a la red para sustituir a las unidades antiguas.