Detenida una mujer que estafó a 16 personas con el timo del tocomocho
Por MDO/Efe
sábado 09 de julio de 2011, 00:00h
Actualizado: 10/07/2011 19:59h
La Policía Nacional ha detenido a una mujer de 33 años a la que se le imputa un delito de asociación ilícita y 16 estafas por el método del tocomocho, con el que engañaba a personas generalmente de edad avanzada y extranjeros. Según ha informado la Jefatura Superior de Policía de Madrid, la mujer detenida, Jannet Jessica M.P., utilizaba una identidad falsa para perpetrar sus delitos en toda España.
La investigación, llevada a cabo por el grupo de Policía Judicial de la Comisaría de distrito de San Blas-Vicálvaro, comenzó cuando los agentes supieron que una chica de mediana edad, sobre la que pesaban catorce órdenes de detención por numerosos hechos delictivos cometidos en distintas provincias, tenía su residencia en Madrid.
Diversas gestiones permitieron su identificación y localización, por lo que a finales del mes de junio se estableció un dispositivo de seguridad en torno a su domicilio, en el madrileño barrio de Usera. Inicialmente, la arrestada aportó a los investigadores una identidad falsa, pero tras las correspondientes pesquisas se pudo determinar que su verdadero nombre era Jannet Jessica M.P.
El 'modus operandi' que la detenida utilizaba para estafar -casi siempre a personas de avanzada edad o de origen extranjero- era el conocido como el "timo del tocomocho". Así, en algunas ocasiones se hacía pasar por una persona desvalida, y en otras, hacía de "gancho", ayudada siempre por terceras personas.
Un timo clásico
El timo del 'tocomocho', que se practica desde hace décadas y que está cada vez más en desuso, se puede realizar de varias formas, aunque todos los casos tienen un denominador común: un estafador se hace pasar por una persona desvalida y aborda a la víctima para ofrecerle cobrar un premio de lotería a cambio de una cantidad de dinero inferior a la del mismo, poniendo como disculpa que tiene que hacer un viaje de forma urgente porque un familiar está grave.
Generalmente suele aparecer una tercera persona, que hace de "gancho" para hacer creer a la víctima que de verdad el boleto de lotería está premiado, llevándola a alguna administración de lotería para su comprobación. La víctima, al ver que efectivamente el boleto tiene el premio, le da al estafador una cantidad bastante inferior al supuesto premio, y cuando va a cobrarlo comprueba que el décimo no es más que una fotocopia hecha en color de muy buena calidad.