Madrid ya tiene su particular mapa de puntos negros para motoristas. Según el estudio realizado por Real Automóvil Club de Cataluña entre 2004 y 2009, los distritos de Chamartín, Salamanca y Centro acumulan el 30% de los accidentes de moto en la capital. Barajas, Villa de Vallecas y Vicálvaro fueron los distritos con menor número de accidentes.
Para señalar estos puntos el RACC ha realizado un exhaustivo estudio que incluye los datos de la Policía Municipal y una encuesta a 784 usuarios de motos y ciclomotores. Las conclusiones dejan claro que el Ayuntamiento de Madrid tiene trabajo por delante en materia de circulación, pero también que los propios usuarios tienen una parte muy importante de la responsabilidad.

Según los datos recopilados, las grandes avenidas del centro de la ciudad se llevan la palma en cuanto siniestros, pero también en cuanto a malas prácticas por parte de todo tipo de usuarios. La Castellana, con 931 víctimas; Alcalá, con 824; y Bravo Murillo con 300 fueron las que registraron más accidentes. En un estudio de campo sobre los cruces de
Bravo Murillo-Ríos Rosas, la plaza de
Cibeles, la plaza de la
Independencia,
Castellana-Doctor Waksman y la plaza de
Lima, el RACC encontró las razones de esta situación: casi el 60% de los conductores y motoristas se saltan semáforos en rojo, alrededor del 12% de los motoristas arrancan antes de que el semáforo esté en verde y un 65% de los peatones cruzan con el semáforo en rojo.
A la vista de esta situación, y según los datos aportados este viernes por Luis Puerto, Jefe de Seguridad Vial de la Fundación RACC, la siniestralidad de los vehículos de dos ruedas a motor creció un 22% entre 2004 y 2009. El crecimiento del
número de usuarios, que ya alcanza los
180.000, ha influido en este dato, según la asociación.
En un 37,5% de las ocasiones (y sin distinguir qué vehiculo tuvo la culpa del siniestro) el accidente se originó por culpa de la
distracción de alguno de los implicados. Las otras dos causas más frecuentes fueron
no ceder el paso obligatorio (8,7%) o hacer movimientos o
giros prohibidos (5,8%). En la Calle 30, la causa principal de accidente fue la desobediencia de la preferencia de paso. Puerto recalcó, además, que entre las prácticas de riesgo habituales por parte de los motoristas está el hecho de que el 46,4% de ellos se saltan los semáforos (según el estudio de campo anteriormente mencionado) y que el 69%
no señalizan sus movimientos con los intermitentes, "cuando avisar de las maniobras para prevenir los accidentes es algo fundamental".
Los hombres y el grupo B+3
Con todo, y pese a registrarse más accidentes (3.384), el
número de muertos descendió de 14 a 8 (-42,8%) entre 2004 y 2009. Los hombres, siendo la mayoría de los usuarios de motos y motocicletas, sufrieron más accidentes que las mujeres, con especial incidencia en el tramo de edad entre 25 y 34 años y entre usuarios que ya habían sido multados con anterioridad. El consumo de alcohol estuvo presente en 339 ocasiones. El RACC detectó además una especial incidencia de la siniestralidad en conductores con poca experiencia, el llamado
grupo B+3 referido a los usuarios poseedores del carnet de coche con tres años de experiencia que ya están habilitados para adquirir una moto pero no han recibido formación específica para ello.
El concejal madrileño de Movilidad,
Pedro Calvo, aportó a la presentación del estudio los datos de 2010. Según explicó, el año pasado se registraron 285 víctimas de accidentes menos que en 2009 (-7%) y se produjeron 3.200 accidentes en lugar de 3.432. El número de fallecidos, sin embargo, se mantuvo en ocho personas. Calvo, conocido motero, atribuyó las cifras
Plan de Seguridad Vial de Motos que el Ayuntamiento instauró de forma pionera hace dos años, aunque recalcó que existe un amplio margen de mejora. Por ello aseguró que el Consistorio tendrá muy en cuenta el estudio del RACC para mejorar sus actuaciones. Entre las posibles modificaciones que sugirió se encuentra la de hacer campañas de formación y concienciación específicas para el grupo de motociclistas B+3. También, el retrasar la apertura de los semáforos en los grandes cruces del centro para evitar alcances entre motociclistas y conductores