Según el estudio-radiografía encargado por encargo de 'la Caixa', Madrid es una comunidad autónoma líder en lo económico y "con gran potencial de crecimiento futuro". Sin embargo, el documento señala amenazas como el elevado paro juvenil, la expansión urbanística o la escasa inversión por habitante en Sanidad y Educación, y propone,entre otras medidas, el aumento de la inversión pública y la entrada de empresas privadas en la gestión de servicios públicos.
El documento, titulado
'La economía de la Comunidad de Madrid: diagnóstico estratégico', realizado por Analistas Financieros Internacionales 'AFI' por encargo de 'la Caixa', resume que la región es un polo de atracción empresarial nacional e internacional, su PIB per cápita sólo es superado en Europa por Luxemburgo y resiste mejor la crisis gracias a políticas que favorecen el ahorro e impulsan al empresariado. Sin embargo, no todo son buenas palabras, ya que esta situación está amenazada, a juicio de los expertos, por el elevado paro juvenil, una insuficiente inversión en investigación, desarrollo e innovación (
I+D+i), la falta de aplicación de la ley de
dependencia, la contaminación o una inversión por habitante en
Sanidad y
Educación por debajo de la media nacional. De no corregirse, advierten, la hegemonía de Madrid puede verse truncada.

Las conclusiones del estudio fueron presentadas al público este martes con la presencia del consejero de Economía,
Antonio Beteta, y el presidente de los empresarios madrileños,
Arturo Fernández.
Según el estudio, si bien la Comunidad de Madrid ha sido "la cara más visible del éxito del país", también arrastra "buena parte de los problemas derivados del modelo de desarrollo seguido por la economía española en los últimos años".
Esto queda reflejado, por ejemplo, en el elevado
paro estructural, una economía apoyada en el
expansionismo urbanístico, la falta de competitividad de sus universidades, el cruce de competencias -y la ineficacia que conlleva- entre Estado, comunidades autónomas y ayuntamientos y el escaso desarrollo de los programas de I+D+i, entre los que cita el Plan Regional 2009-2012 o el Plan de Fomento de Impulso de la Industria FICAM. Eso, además del "clima de desconfianza" existente entre gobernantes, empresarios y sindicatos.
El informe cita como debilidades de la región los "
desequilibrios socioeconómicos", la
deslocalización de la industria o la congestión y la "excesiva" inversión en infraestructuras de carretera, pese a reconocer que el sistema de transportes es de los mejores de Europa y del mundo. También, situaciones como la
contaminación atmosférica, la falta de planificación territorial, la existencia de asentamientos como la
Cañada Real ("el más grande poblado chabolista de Europa Occidental") y el hecho de ser un territorio "rezagado" en la atención a la dependencia justo cuando su población se encuentra en proceso de envejecimiento. Además, su bienestar se ve amenazado por la restricción del crédito, la destrucción de tejido empresarial, la
eliminación del entramado institucional de apoyo en el marco de los recortes o la pérdida de espacios naturales.
Lo que hay que hacer
Analistas Financieros Internacionales reconoce a Madrid aspectos positivos como su balance económico saneado, su apoyo a la clase empresarial y la penetración de las empresas privadas en la gestión de hospitales, intercambiadores de transporte, centros educativos y otros, pero demanda un
mayor inversión pública y un incremento de la
colaboración público-privada.
Para afrontar el desarrollo económico y social futuro de la región, AFI señala como inaplazables la aplicación de la ley de dependencia, el fin del desarrollismo inmobiliario, la recuperación de espacios consolidados, un sistema de transportes no sólo radial sino transversal,
limitar el uso del vehículo privado para cuidar el medio ambiente,
apostar por el alquiler para sacar al mercado el stock de vivienda y un "esfuerzo colectivo" para que las administraciones, en lugar de
ponerse zancadillas, colaboren. También, piden una inversión mayor en Educación (especialmente en Formación Profesional y Universidad) y en Sanidad, además de la necesidad de que se fomente el empleo juvenil estable y se invierta más en investigación y puestos de valor añadido.
El consejero de Economía, cuyo departamento ha colaborado aportando datos para la realización del informe, sólo discrepó en uno de sus puntos. Según Antonio Beteta, el adelgazamiento de la Administración de la Comunidad de Madrid y la reducción de la inversión pública no sólo no son factores negativos, sino que han demostrado que "
podemos hacer más con menos". Sobre el resto de recomendaciones, aseguró que la Comunidad tomará buena nota de ellas, ya que una economía "ágil, dinámica, flexible y vanguardista como es la Comunidad de Madrid, debe estar siempre en permanente aprendizaje, mejora y perfeccionamiento".