El 5 de febrero de 2009 se estrenó en Madrid 'Mi primera vez', reponiéndose unos meses más tarde. Pero esta primera vez llega otra más –y van tres- a la cartelera, esta vez en el teatro Alfil con un reparto renovado, dirigido siempre por Gabriel Olivares.
Lo primero que sorprende, acudiendo a una función de domingo tarde, es encontrar una cola para entrar al teatro que da la vuelta a la manzana. Después, iniciada la representación, la absoluta complicidad del público con los deslenguados actores. 'Mi primera vez' es una sucesión de historietas sobre las peripecias de hombres y mujeres en su primera relación sexual. Se ha convertido en un fenómeno gracias, sobre todo, a Internet donde my first time acumula millares de historias personales.
Este espectáculo, de sencilla presentación escénica, es, básicamente, una desmitificación del sexo a base de mucho humor y una notable dosis de sinceridad para admitir que los resultados de la primera experiencia no son siempre satisfactorios. Los protagonistas tienen cualquier edad y todas las orientaciones sexuales. El ejercicio interpretativo es notable para pasar, en cuestión de segundos, de una situación a otra.

Los actores no tienen respiro. Hay, como en toda selección de escenas, unas más afortunadas que otras. Destaca, desde mi punto de vista, la surrealista aparición en un programa televisivo de dos chicas murcianas que cuentan su experiencia en un cine de verano. Algunas tienen “gags” visuales que provocan el aplauso del público, como el ciclista virgen o el doblaje de un melodrama cinematográfico. Pero, en general, el ritmo del espectáculo no baja en ningún momento.
Del reparto original permanece Mar Abascal, poseedora de una comicidad desbordante, rayando con el absurdo. Coloca todos y cada unos de sus chistes con una eficacia demoledora. Junto a ella están Inma Cuevas, Joaquín Abascal, Fran Nortes y Víctor Ullate Roche. Todos hacen gala de un desenfado notable y de una desinhibición muy gratificante. Sin su desvergüenza el espectáculo sería fallido. Y, para romper la norma en el espectáculo, la ración de carne, de piel desnuda, la ponen los chicos.
'Mi primera vez' anuncia una temporada de dos meses pero si el público acude como en la primera semana y responde tan contundentemente, podrían verse obligados a prolongar. Y, en tiempos de crisis, eso sería ya un gran éxito.