lunes 21 de febrero de 2011, 00:00h
Actualizado: 01/03/2011 14:32h
Según diversos estudios, Madrid se ahoga cada mañana y provoca la muerte prematura de miles de madrileños. Los gases contaminantes, procedentes principalmente der los tubos de escape de los vehículos de la capital, provocan siete veces más muertes que los accidentes de tráfico. Así que la cosa no es para ser tomada a la ligera.
Si antes nos sensibilizábamos con campañas contra la conducción bajo los efectos del alcohol, ahora deberíamos hacerlo contra la conducción egoísta, principal causante de la contaminación en la que cada día nadamos despreocupadamente, y hacernos a la idea de que la calidad del aire en España en Madrid es mala y además mata.
El hecho de que no percibamos la contaminación como algo tangible y cercano no disminuye sus graves consecuencias, ni más ni menos que tres años menos de esperanza de vida según algunos estudios. Así que mientras conducimos cada mañana apresuradamente para asegurarnos una mejor jubilación estamos acortando la misma. Cosas del ser humano.
Tan grave es la situación que la Fiscalía de Medio Ambiente ha iniciado una investigación. Y como suele suceder cuando hay perjudicados, los más afectados son los más desprotegidos: niños, ancianos, mujeres embarazadas y afectados por asma, bronquitis o enfermedades cardiovasculares. Y para quienes y no entienden de sensibilidades y eso no es suficiente, la lectura cuantitativa nos dice que la contaminación representa, en términos económicos, un incremento sustancial del gasto sanitario.
Sinceramente, no parece que la solución sea tan sencilla como algunos la pintan ni mucho menos, pero es una amenaza creciente y preocupante para la salud y calidad de vida de todos los madrileños. Y si no se toman medidas el problema podría empeorar en los próximos años.