La Consejería de Transportes mastica una idea para seguir aumentando la seguridad de los motoristas en las carreteras de la Comunidad de Madrid o, mejor dicho, en las carreteras que pasan por Madrid. La propuesta a trasladar al Ministerio de Fomento pasa por que el organismo estatal proteja los puntos negros para los motoristas con los mismos guardarraíles seguros que la Comunidad está instalando en las carreteras que son de su competencia. De esta manera, quedarían protegidos tanto los usuarios de las vías principales y secundarias autonómicas como los que circulen por la M-40, la A-1, A-2, A-3, A-4, A-5 y A-6. La idea no sería cara para el Ministerio (apenas unos millones de euros) y sólo tendría que ponerse de acuerdo con las asociaciones moteras sobre las zonas a tratar. Si la petición se materializa formalmente, se podría aplicar de forma muy rápida y con un beneficio que conviene a todas las partes.
