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Crítica teatral.-'Días estupendos': fotos animadas

Crítica teatral.-'Días estupendos': fotos animadas

lunes 04 de octubre de 2010, 00:00h
Actualizado: 07/10/2010 11:12h
Si van  al teatro Valle Inclán a ver 'Días estupendos', saldrán con una sonrisa en la cara. Alfredo Sanzol es el responsable de esta colección de fotos animadas sobre las aventuras veraniegas. Y, en el estupendo resultado final, tienen mucho que ver los cinco actores, que ofrecen un trabajo de orfebrería teatral. Su sentido del humor, su eficacia en la colocación de las frases y su versatilidad, son excelentes.
El espectador se siente como en un viejo cine de sesión continua. De hecho el escenario es como el de un cine antiguo: grandes cortinas americanas y bambalinón rectangular. Cuando se abren las cortinas vemos un bellísimo decorado de Andrés Andújar en los tonos grises y plateados de las películas antiguas.

No hay argumento. Sólo el hilo conductor de las experiencias veraniegas. Tirando de él Sanzol nos cuenta breves historias, sentimentales, humorísticas, amargas o disparatadas. Con toda seguridad el espectador verá reflejadas algunas situaciones personales vividas en ese tiempo de ilusión que es el estío. Hay momentos brillantes, como el del torero que se corta la coleta tras atropellar a su gato. O el encuentro del guardia civil con la nudista. Alguno efectista, así es el cara a cara de la pareja adúltera en pleno monte. Claro que, para delirante, la historieta del melón. Con ella suenan las carcajadas más fuertes.

Sorprende la aparente facilidad con la que los actores entran y salen de una multitud de personajes de distintas edades. El público es inmediatamente cómplice de juego encadenado. Los cinco actores, ya lo he dicho, excelentes, desinhibidos hasta el desnudo esplendoroso de  Pablo Vázquez y Elena González.

Los diálogos son chispeantes, absurdos, llenos de giros propios de Navarra y es que el autor-director se empeña en “pamplonizar” sus textos. No es necesario, y lo dice uno de la tierra. El buen teatro no debe ponerse fronteras y esta colección de historietas se puede dar en los montes de Navarra, en los de Asturias o en las pinedas de las playas levantinas.

El montaje se puede ver hasta el día 31 de octubre en la sala Nieva. No lo vi con el corto aforo lleno. Y es una pena. Como escribo tantas veces, si les gusta el teatro, vaya a ver Días estupendos.
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