Fútbol, ¡qué grande eres!
Por
Pedro Fernández Vicente
miércoles 14 de julio de 2010, 00:00h
Actualizado: 27/07/2010 08:31h
El Mundial se ha terminado, pero nos ha dejado alguna enseñanza positiva. El fútbol, como deporte, siempre es positivo y en esta ocasión ha sido capaz de trascender a ese grupo de aficionados y se ha convertido en un evento lleno de sensaciones para todos, muchas de ellas desconocidas, sobre todo para esa gran masa que ha sido la primera ocasión en que el fútbol les ha hecho vibrar. Un campeonato que nos ha parecido distinto, quizá porque lo hemos ganado, pero ese ha sido el sentimiento que ha provocado. España no había estado nunca en una final como esta y eso le ha dado una nueva dimensión. Es posible que haya influido lo que ocurrió hace dos años, cuando Torres decidió con su gol y nos proclamamos campeones de Europa, pero la realidad es que este 2010 quedará en la memoria de todos como el año en que España ha ganado el Mundial de fútbol, celebrado en Sudáfrica. Ha de quedar bien claro que esto es deporte y sólo eso. Nada tiene que ver con la política, ni unos comportamientos con otros.
Aparte de la ilusión, este campeonato nos deja algunas consideraciones importantes para la reflexión. Una de ellas es el fracaso de las grandes figuras. Ninguno de los equipos que han basado su posible éxito en el juego individual de los que consideraban estrellas, han destacado. Ahí está el caso de Argentina con Messi, Portugal con Cristiano Ronaldo, Brasil con Kaká o Robinho… y otros.
El segundo mensaje que nos deja, lo que hemos visto en Sudáfrica a lo largo del mes de junio y parte de julio, es que todos los equipos que han disputado las semifinales basan su juego en lo colectivo y se han olvidado del lance individual, aunque tengan mejores jugadores que otros, como es el caso de España, donde Xavi Hernández, Xabi Alonso, Iniesta o Villa, pueden ser considerados como de los mejores del torneo, no obstante han estado permanentemente colaborando con ese grupo que les ha llevado a la conquista del mundo. El mejor caso que podemos utilizar como ejemplo es el de Messi, un hombre que exhibe grandes cualidades cuando juega con el Barcelona y que con su selección ha estado, muy apagado, desaparecido, como se dice popularmente, aunque algunos medios se han esforzado por ensalzarle más allá de lo posible.
La tercera observación que quisiera resaltar es la importancia de trabajar la cantera. La conquista de este campeonato tiene mucho que ver con la generación de buenos jugadores que han salido de las categorías inferiores del Barcelona. Desconozco si ha sido como consecuencia de un buen trabajo, a lo largo de mucho tiempo o ha sido producto de la fortuna, como ocurrió con la quinta del Buitre, pero el resultado final avala una filosofía que sería positivo ver en el resto de los equipos españoles, incluido el Real Madrid, con cierta tendencia a la compra compulsiva de jugadores que luego tiene que ir dejando por las esquinas, para mayor gloria de sus oponentes, como es el caso de Robben o Sneijder.
Si tomamos nota, podremos repetir hazaña, de lo contrario, será una anécdota del fútbol español.