La huelga convocada para este viernes en Renfe por los sindicatos CC.OO. y CGT afectó a unos 43.000 viajeros en las primeras horas de la jornada, de los que unos 40.000 corresponden a los usuarios de los servicios de Cercanías, según informó Renfe.
El paro fue secundado por el 10,8 por ciento de los trabajadores, según la operadora, si bien los sindicatos elevan el seguimiento hasta el 80 por ciento. Tanto empresa como sindicatos coinciden no obstante en asegurar que la jornada de paro se desarrolla con total normalidad y cumplimiento de los servicio mínimos.

No obstante, en las primeras horas de la mañana, un total de 42.925 pasajeros se vieron afectados por el paro, de los que 40.000 corresponden a Cercanías, otros 1.425 al AVE Larga Distancia y los 1.500 restantes a las Medias Distancias, según Renfe.
La carta de mínimos decretada por Fomento para asegurar la movilidad de los ciudadanos garantiza la circulación de entre el 65 por ciento y el 75 por ciento de las circulaciones habituales.
Más trenes de Metro y autobuses
Metro y EMT han anunciado que reforzarán este viernes sus líneas "si fuera necesario" para prestar servicio a los ciudadanos afectados, independientemente de que el Ministerio de Fomento haya establecido servicios mínimos. En concreto, las líneas de metro que pueden verse reforzadas serán la 1, 3, 5, 6, 7 y 10.
Es por eso que se retrasará la reducción de trenes en la hora punta extendiendo sus dotaciones de la hora punta a los periodos valles, si fuera necesario. Por otro lado, la EMT controlará y reforzará sus líneas relacionadas con las Cercanías en aquellas estaciones que no dispongan de servicio de Metro alternativo.
Un millón de euros por cada día de huelga
Renfe denunció en un comunicado que CC.OO y CGT han convocado más de 50 jornadas de huelga en la compañía en los últimos 180 días, de las que efectivamente se han realizado once, contando con la prevista para mañana. La operadora asegura que cada una de estas jornadas de paro que se realiza le suponen un coste de más de un millón de euros por día. En el caso de las huelgas que se convocan y posteriormente se desconvocan, el coste se estima en unos 700.000 euros diarios.
Protestas
Los sindicatos que han convocado el paro protestan por el acuerdo de desarrollo profesional firmado por la compañía ferroviaria y el resto de sindicatos con representación en la empresa y que entra en vigor el próximo 1 de julio. CC.OO. y CGT consideran que la aplicación de dicho acuerdo supondrá el incumplimiento del Contrato Programa de la compañía ferroviaria y el Estado, y de los Presupuestos, en los que se establecía la creación de 600 empleos directos.
Asimismo, los sindicatos denuncian que contiene cambios laborales y desregulaciones de "calado", como la distribución irregular de la jornada, más funcionalidad y menos promoción profesional. Además, critican que "carece de la mínima equidad interna y genera agravios" dado que, según sus datos, "algunos trabajadores podrán ganar hasta un 10 por ciento más, mientras que otros perderán dinero en sus nóminas".
De su lado, Renfe defiende que el acuerdo tiene como objetivo "racionalizar y mejorar los actuales sistemas de productividad, imprescindibles para garantizar el futuro sostenible de la empresa sobre todo en la actual coyuntura de crisis".
En virtud de este nuevo acuerdo de desarrollo profesional, la compañía ferroviaria eliminará las horas extraordinarias, que suponen un coste anual de unos 16,9 millones de euros, y vinculará a la productividad entre un 15 por ciento y un 20 por ciento del salario total que cobran sus 13.000 trabajadores, incluidos los maquinistas.