Tres teóricos novilleros punteros no destacaron con un encierro de Guadaira mansote en general y con algunos problemas pero manejables. Apuntes de valor de Saldívar, de clase de Escribano y gran estocada de Casares es un corto balance para una terna de la que se esperaba más. Al margen de ello, la mejor noticia del día fue que Aparicio sigue mejorando, ya se encuentra 'menos grave' y ha salido de la UCI.
Cómo está la novillería andante. Cómo. Y no de bien precisamente. Incluso los coletudos ya con cierta experiencia y paseíllos en Madrid y otros cosos importantes, cual la terna de este lunes, son conformistas, incapaces de echar toda la carne en el asador, de jugársela sin trampa ni cartón, de buscar un triunfo en la cátedra que tantos contratos les daría.
No es que
Arturo Saldívar,
Luis Miguel Casares -en la foto- y
Cristián Escribano fracasaran,no. Mas tampoco arrebataron ni nos dejaron nada especialmente destacable. Sí, ya sabemos que la novillada -bochornosamente chica en sus tres primeros ejemplares, escurridos, sin morrillo, remate ni culata- no fue un dechado de casta; todo lo contrario salvo la codicia del tercero.
Sí, ya sabemos que llevaban algo de genio y no humillaban en demasía. Sí, ya sabemos que algunos se quedaban algo cortos y se defendían. Pero nunca en grado sumo o intoreable, como la de
Moreno Silva hace una semana. Porque, además su nobleza y docilidad acometiendo los engaños tapaba en parte tales defectos. Porque, además, se supone que la terna acumula oficio de sobra para lidiarlos y lucirse.
El destoreo posmoderno

Claro que los tres pertenecen a la época posmoderna y olé que sufrimos, a imitación de la mayoría de las figuras: y aplican gran parte del destoreo: cite fuera de cacho, 'descargazón' de la suerte, embarque con el pico, no rematar el muletazo atrás y no ligar. Y así se les van ocasiones como la de este lunes.
El mexicano Saldívar, con el lote más soso, le echó agallas y aportó en sus novillos y en los de Escribano alegre variedad capotera. Pero se le ve espeso y no se acopló con ninguno de los bicornes. Peor es el caso de Casares, número uno del escalafón en 2009 -¿cómo serán los últimos?- merced a que lo apodera su padre el exmatador y hombre de negocios taurinos
Justo Benítez.
Se escribe que peor porque sus aburridas labores fueron de una vulgaridad espantosa ante dos bureles con los pequeños problemas relatados pero que no se comían a nadie. Al menos Escribano cascabeleó algunas suertes de enjundia y clase ante la codicia del tercero pero sin redondear faena, y lo intentó con el último, manso a tope, sin fruto alguno.
Ficha del festejo
Novillos de GUADAIRA, desigualmente presentados, con los tres primeros sin trapío y el resto con mayor volumen. Mansos, manejables, nobles y flojos, con 3º codicioso.
ARTURO SALDÍVAR: silencio; silencio.
LUIS MIGUEL CASARES; silencio; silencio.
CRISTIÁN ESCRIBANO: división tras aviso al saludar; silencio tras aviso. Plaza de Las Ventas, 24 de mayo, 19ª de feria. Casi lleno.