Los Teatros del Canal acogen '2036 Omena-G', nuevo espectáculo de Joglars
Por MDO/E.P.
martes 02 de marzo de 2010, 00:00h
Actualizado: 20/03/2010 18:17h
La Comunidad lleva a los Teatros del Canal '2036 Omena-G', el nuevo espectáculo de la compañía Joglars que estará en la Sala Roja hasta el 4 de abril. Recoge una particular visión de la sociedad futura y es, además, el primero de los actos de celebración del 50 aniversario de la compañía privada y estable más longeva de Europa.
La viceconsejera de Cultura, Concha Guerra; el director general de Promoción Cultural, Amado Giménez, y Albert Boadella realizaron la presentación de este evento. Lejos de echar la vista atrás, para este 50 aniversario, Boadella, director artístico de la compañía, ha construido lo que se podría llamar un ‘anti homenaje’. Así '2036 Omena-G' da un salto de 25 años hacia el futuro situándose en 2036. El sarcasmo con el que Joglars ha retratado la evolución de la sociedad en el último medio siglo de historia de España lo aplican
también ahora sobre ellos mismos, sin contemplaciones.
El resultado es una obra cruel, divertida, tierna, sarcástica y sin restricciones interpretada por el habitual equipo artístico de Joglars: Jesús Agelet (31 años en Joglars), Ramón Fontseré (27), Pilar Sáenz (23), Jordi Costa (31), Minnie
Marx (17), Xavier Sais (7), Dolors Tuneu (13) y Lluis Olivé (5), con dramaturgia, espacio escénico y dirección de Albert Boadella.
La acción se sitúa en el año 2036 cuando una importante entidad bancaria del momento, junto a relevantes empresas, patrocinan el homenaje a los supervivientes de la que fue en el pasado una insigne compañía de cómicos que viven en el desvencijado “Hogar del pensionista”. El homenaje estará conducido por unos jóvenes artistas del año 2036, cuya relación con los viejos cómicos pone de relieve mundos muy divergentes.
Según la compañía, la obra tiene cierta crueldad porque los actores se presentan con sus propios nombres y construyen los personajes que ellos mismos podrían ser con 25 años más; pero también hay aspectos tiernos y otros transgresores. Se trata de enfrentarse a la vejez de forma digna e inconformista.