Detenida una familia especializada en robos en habitaciones de hotel
Por MDO/Efe
lunes 25 de enero de 2010, 00:00h
Actualizado: 26/01/2010 00:54h
La Policía Nacional ha detenido a una familia, un matrimonio y sus dos hijos, a los que considera responsables de al menos 30 robos en habitaciones de hoteles de Madrid, Valencia, Toledo y Cuenca.
Los delincuentes pertenecen a un grupo perfectamente organizado y estructurado que vigilaba muy bien los establecimientos para así conocer sus medidas de seguridad. Seguían muy de cerca los movimientos de los empleados y, a cada golpe, le dedicaban tiempo y preparación.
Un aumento de las denuncias por robo en hoteles del centro de Madrid puso en alerta a los investigadores del Grupo de Policía Judicial de dicha comisaría. Del análisis de las denuncias, se desprendía que los autores entraban a robar en aquellas habitaciones que estaban vacías bien mediante palanqueta o con la llave metálica sustraída previamente a su titular. Una vez en el interior de la habitación, se apoderaban de todo lo que podían: dinero, tarjetas, joyas, ordenadores portátiles, reproductores de música y cualquier objeto de electrónica. En alguna ocasión incluso se apoderaron de la caja de seguridad con todo su contenido.
Clan familiar muy organizado
Fruto de las investigaciones, los agentes confirmaban que estaban ante una banda organizada que estudiaba minuciosamente los hoteles antes de cometer los robos, y que llegaban a conocer perfectamente la actividad rutinaria del establecimiento escogido para dar el golpe. Poco a poco fueron estrechando el cerco y así averiguaban que los delincuentes, además de estar muy bien organizados, pertenecían todos a un mismo clan familiar de origen chileno, auténticos especialistas en los robos en establecimientos.
Después de varias semanas de intensas gestiones para dar con los buscados, los investigadores localizaban el escondite de la banda, un domicilio ubicado en el madrileño barrio de Santa Eugenia. A mediados de la semana pasada conseguían arrestarlos. Con el preceptivo mandamiento de entrada y registro judicial, los agentes registraban toda la vivienda e intervenían multitud de efectos. Muchos de ellos proceden de robos denunciados y otros que habrá que determinar su procedencia.
Los detenidos, un matrimonio y sus dos hijos de 25 y 19 años, ya han pasado a disposición judicial. Alejandro, el cabecilla, cuenta con más de una decena por antecedentes similares y otros por delito contra la seguridad del tráfico y por infracción de la ley de extranjería. Además tenía pendiente cinco requisitorias por robo con fuerza en Madrid, Toledo, Cuenca y Valencia.
Entre los efectos intervenidos se encuentran cámaras fotográficas y de video; teléfonos móviles; ipod; consolas de video-juegos; bolsos de piel; gafas de sol; carteras de piel; relojes, todos de conocidas marcas; tres ordenadores portátiles, seiscientos euros en efectivo y hasta decimos de la lotería nacional.