Esperanza Aguirre, acompañada por el consejero de Sanidad, Juan José Güemes, visitó este lunes las instalaciones de la primera unidad de cardiología de alta resolución que la Comunidad de Madrid ha puesto en funcionamiento en el centro de especialidades Hermanos Sangro, situado en Puente de Vallecas, dependiente del Hospital Gregorio Marañón.
Este dispositivo asistencial, que ha sido diseñado para intentar resolver la mayoría de los problemas cardiológicos en una sola visita, ha atendido en sus dos primeras semanas de servicio a cerca de un millar de pacientes, según explicó Aguirre, "lo cual da cuenta de la importante mejora en la asistencia que va a suponer para los 325.000 vecinos, principalmente de Moratalaz y Vallecas, que tienen como hospital de referencia el Gregorio Marañón".

En esta unidad hay cinco consultas atendidas por cardiólogos y personal sanitario, y en ella se pueden realizar las principales pruebas diagnósticas cardiológicas como electrocardiograma, ecocardiograma, prueba de esfuerzo e implantación de holter y presión arterial, además de rehabilitación cardiaca, todo ello en el mismo día y sin necesidad de que el paciente realice más desplazamientos. A tal fin está dotada de dos ecocardiógrafos portátiles, un equipo de ergometría, tres electrocardiógrafos, un holter ecocardiógrafo, un desfibrilador y siete monitores de tensión arterial.
La presidenta regional señaló que el paciente sale del centro de especialidades con su informe clínico y con todas las prescripciones correspondientes a su dolencia. Por eso a esta nueva Unidad de Cardiología de Alta Resolución se la llama también 'Consulta de Acto Único'. Desde el punto de vista organizativo, esta unidad ofrece una mejor coordinación y atención de cuidados entre Atención Primaria y especializada al trabajar los cardiólogos del área y del hospital con los mismos protocolos consensuados por ellos mismos, garantizando por parte del personal de enfermería, el seguimiento en la atención de cuidados.
Además, aporta una mayor eficiencia al reducir el número de consultas sucesivas de los pacientes y una mayor eficacia asistencial, dado que todo el proceso se realiza en menos tiempo, aliviando la espera de pruebas diagnósticas y procedimientos de cardiología en el Hospital Gregorio Marañón, y una mayor optimización de los recursos, dado que el equipamiento tecnológico se encuentra a pleno rendimiento para dar salida a todas las pruebas que los pacientes que acuden a esta consulta precisan.