Después de seis años, la Puerta del Sol dejará de tener obras en su superficie. El Ayuntamiento de Madrid estrena en apenas unos días la remodelación de la plaza más popular de la ciudad.
El Consistorio ha peatonalizado parcialmente este ámbito en una obra que ha durado seis meses y ha costado 4,6 millones de euros, financiados con dinero del Fondo Estatal de Inversión Local (FEIL). Atrás quedan ya
las demoras y problemas que generó la construcción del intercambiador de Sol que realizó el Ministerio de Fomento. Provocaron que uno de los espacios más característicos de la ciudad estuviese patas arriba
seis años, con las molestias que eso ocasionó a ciudadanos y visitantes.

El alcalde de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón, visitó las reformas poco antes de su conclusión. La
apuesta municipal por la Puerta del Sol del siglo XXI estriba en
la peatonalización y redistribución de espacios.
Se ha
peatonalizado toda la plaza excepto el paso rodado de
la calle Mayor que se une
con la carrera de San Jerónimo y un acceso desde
la calle de Alcalá (que también ha ampliado sus aceras desde Sol hasta la calle de Sevilla en 5.000 metros cuadrados) para tomar la vía antes citada.
Itinerarios para invidentes
El espacio peatonal de la plaza ha pasado con este proyecto de 6.681 a 10.466 metros cuadrados,
un incremento del 36,1 por ciento de la superficie para peatones y un 83 por ciento del total. Esta nueva realidad permitirá crear itinerarios peatonales a través de Arenal, Preciados, Carmen, Montera, Alcalá y, en breve, Callao. La
mejora de la accesibilidad en el entorno se culmina con el rebaje de ocho pasos de peatones y la creación de 400 metros de
itinerarios para invidentes.

Se han sustituido 3 kilómetros de canalizaciones de servicios y se han instalado cuatro grandes
farolas modernistas 'Príncipe Pío' y
22 columnas 'Princesa', que en su día fueron habituales en la Estación del Norte, la Gran Vía y Callao. También se han plantado 5 nuevos árboles (en la calle Alcalá), 17 bancos, 3 aparcabicis, 44 jardineras colgantes y 56 bolardos.
Estas son las últimas novedades conocidas pero no las únicas. El mes pasado, el Consistorio reorganizó los elementos ornamentales de la zona. Trasladó
la estatua del Oso y el Madroño a su posición original frente al edificio de Tío Pepe, reubicó
la estatua de la Mariblanca a la entrada de la calle del Arenal, y puso una
nueva losa para reflejar el Kilómetro 0.