Quizá la bronca política y esta canalla que se ha instalado en Madrid, (donde los restaurantes se dividen en dos tipos de mesas: de conspiradores y de no conspiradores), deja pasar por alto el nacimiento de un nuevo concepto de político, es el “Eurofisas”.
Sabíamos de la polivalencia de Santiago Fisas que igual se inventa, con éxito, una noche de los libros que cede la parte de Deportes para luego asumirla tras la salida de López Viejo. Sabíamos que Fisas tiene una capacidad inagotable de asistir a todo evento cultural que se precie y que ha sido capaz de captar, o de “coptar”, a un talento como Albert Boadella para los Teatros del Canal. Sabíamos, también, que Fisas ha hecho una importante labor de expansión de la cultura madrileña, en especial del cine, en el extranjero. Sabíamos que era un consejero que tiene buenas relaciones con la oposición sin levantar envidias entre los propios, (meritorio sin duda).
La novedad está en su inclusión en las listas del PP al Parlamento Europeo, ahí es dónde nace el concepto de “Eurofisas”, un político que sirve para todo tipo de eventualidades. Fisas es un catalán “acastizado” o castizo “catalanizado” rumbo a Estrasburgo donde cuando se den cuenta de su polivalencia le pueden dar papel en todo tipo de comisiones. Al tiempo si no se convierte en el padrino del hijo que tendrán Carla Bruni y Sarkozy después de la tórrida noche en El Pardo.
Surge la duda de si no se trata de los gemelos Fisas que se dividen la tarea: uno acude a los actos oficiales del Gobierno y otro trasnocha de cine en teatro. Pronto lo sabremos puesto que habrá que sacar billete de avión para dos.
[email protected]