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Bajan las donaciones, pero crece la solidaridad

Bajan las donaciones, pero crece la solidaridad

jueves 26 de febrero de 2009, 00:00h
La crisis ha hecho mella en las personas vulnerables que piden ayuda, pero también en aquellas que solían donar fondos para socorrerlas. Sin embargo, según Cáritas, la solidaridad ha crecido y se buscan nuevas fórmulas de ayuda.
La 'Hoja de Caridad' lleva 52 años actuando como termómetro de la realidad social madrileña. Esta publicación sirve para dar a conocer casos de personas que atraviesan una necesidad económica urgente. Así, de forma anónima, una familia puede pedir ayuda para pagar el recibo de la calefacción; el lector que quiera ayudar se pone en contacto con Cáritas para donar la cantidad necesaria y, de esta forma, los ciudadanos se ayudan unos a otros manteniendo la dignidad y el anonimato.

Así ha ocurrido durante más de medio siglo y así sigue siendo en estos tiempos de crisis económica. Pero las necesidades han cambiado. A las parroquias de barrio, que se encargan de proponer los casos para su publicación en la 'Hoja de Caridad', llegan cada vez más peticiones de ayuda, pero, sobre todo, "muy diferentes". Así lo explica sor Josefina Salvo, responsable de la publicación. "Antes se publicaban más casos de enfermos o ancianos, pero ahora cada vez tenemos más demandas de ayuda de personas de clase media".

Por ejemplo, los autónomos. "Tenemos cada vez más casos de ciudadanos que han tenido que cerrar su pequeño negocio de toda la vida y no tienen, por ejemplo, para pagar el alquiler. Y familias con todos sus miembros en paro", apunta Salvo.

A pesar de que se sigue publicando el mismo número de casos —unos mil al año—, la demanda es mayor, pero la solidaridad, al menos la económica, no ha crecido en igual medida. "La crisis también ha golpeado a los donantes habituales", dice Salvo. Pero los ciudadanos buscan otras fórmulas para ayudarse.

Así, según la religiosa, cada vez más empresas y particulares ofrecen objetos que ya no usan en vez de tirarlos. No todo está perdido, y más teniendo en cuenta que en la 'Hoja de Caridad' no solo se demandan ayudas económicas, sino también servicios o bienes; por ejemplo, una silla de ruedas, o ayuda para cuidar a un niño cuando no hay nadie a quien recurrir ni dinero que gastar.

Dignidad y rapidez
La publicación, de periodicidad semanal, continúa siendo "un instrumento eficaz" para ayudar a personas con necesidades puntuales y urgentes. De hecho, dada la rapidez con la que permite gestionar los casos, se convierte en un recurso cada vez más recomendado por los servicios sociales de los ayuntamientos. Según explican desde Cáritas, estos, conscientes de que las ayudas —económicas o no— para situaciones urgentes tardan, en el mejor de los casos, varias semanas, "nos derivan casos con bastante frecuencia".
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