El Rey Juan Carlos y la Reina Sofía presidieron este martes la Asamblea General de la Confederación Empresarial de Madrid CEIM-CEOE, en la que los monarcas conmemoraron los 30 años de vida de la patronal madrileña. En presencia de numerosas autoridades políticas y económicas, Don Juan Carlos aseguró que los empresarios de la región y de toda España pueden contar "con mi pleno apoyo y respaldo, así como con el permanente aliento de la Corona" para hacer frente a "la complejidad de la actual situación económica".

Junto a los Reyes, presidieron el aniversario de CEIM el vicepresidente segundo del Gobierno y Ministro de Economía y Hacienda, Pedro Solbes; la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, y sus consejeros; y el alcalde de Madrid, Alberto Ruiz Gallardón. También estuvieron presentes en el auditorio de Ifema el presidente de la CEOE, Gerardo Díaz-Ferrán; el presidente de la Cámara de Comercio de Madrid, Salvador Santos Campano, y los representantes de los sindicatos en Madrid, José Ricardo Martínez (UGT) y Javier López (CC.OO.).
Por parte de la oposición acudieron el secretario general del Partido Socialista de Madrid, Tomás Gómez, y los representantes socialistas en la Asamblea de Madrid y el Ayuntamiento.

Durante su discurso, el Rey elogió la trayectoria de CEIM y destacó que la asociación ayudará a los empresarios a "competir con eficiencia a escala internacional, encontrar nuevos mercados, incorporar con rapidez las nuevas tecnologías o asegurar un desarrollo sostenible a medio y largo plazo". En este sentido, Don Juan Carlos recalcó además que "con un tejido empresarial sólido, moderno y diversificado" Madrid se ha convertido "en una de las Comunidades Autónomas con mayor crecimiento y creación de empleo".
El monarca llegó a emocionarse con las muestras de adhesión recibidas durante la ceremonia y, saltándose el discurso oficial, declaró que "siempres estaremos, como lo estará el Príncipe, a disposición de todos los españoles para seguir juntos en este barco y hacer que España se engrandezca".

"Los empresarios consideramos a la Corona como un activo esencial para nuestro país y nuestras empresas", había afirmado antes el presidente de CEIM, Arturo Fernández, cuyas primeras palabras fueron de "firme condena" al terrorismo de ETA y en "solidaridad y apoyo" tanto a las víctimas como a los empresarios del País Vasco.
Ante la "delicada situación económica actual", Fernández agradeció a Esperanza Aguirre y Alberto Ruiz-Gallardón sus "políticas liberales, tan favorables a la actividad económica". Además, propuso
diez medidas urgentes contra la desaceleración y aseguró al ministro Solbes que CEIM apoyará "cuantas medidas de impulso económico y reactivación económica presenten".

Arturo Fernández agradeció a sus predecesores en el cargo (José Antonio Segurado, Fernando Fernández Tapias y Gerardo Díaz-Ferrán) la herencia recibida en CEIM, destacando por último la estrecha colaboración que mantiene con la Cámara de Comercio de Madrid y su presidente, Salvador Santos Campano.
El ministro de Economía, Pedro Solbes, felicitó a CEIM por su treinta aniversario, poniéndola como ejemplo de diálogo, esfuerzo y "altura de miras", aspectos que también elogió Gerardo Díaz-Ferrán.

Para Esperanza Aguirre, sin CEIM "no puede entenderse Madrid como motor de la economía de España y como una de las regiones más dinámicas y prósperas de Europa". La presidenta recogió el testigo lanzado por Arturo Fernández y aseguró que la Comunidad continuará con su labor, que es "allanar los obstaculos" que dificulten la creación de empleo y el crecimiento económico, con medidas como la reducción de los impuestos y de la burocracia.
Alberto Ruiz-Gallardón animó por su parte a los empresarios a consolidar la economía "socialmente útil" de Madrid desde "el diálogo entre los trabajadores, los empresarios y las administraciones". Para ello invitó a realizar "inversiones con valor añadido" en lugar de acudir a la contención salarial.