La incidencia eléctrica registrada entre Valladolid-Campo Grande y la bifurcación Canal del Duero continúa afectando este martes a la circulación ferroviaria, con la línea de alta velocidad hacia Palencia todavía interrumpida, mientras que los servicios con destino Madrid y Segovia recuperan progresivamente la normalidad.
El problema, detectado a primera hora de la mañana, ha repercutido en alrededor de una quincena de trenes. Según ha informado Adif, el suministro eléctrico ya se ha restablecido en el tramo que conecta con la capital, lo que está permitiendo normalizar paulatinamente las circulaciones en ambos sentidos, aunque todavía se registran retrasos.
Sin embargo, la conexión de alta velocidad hacia el norte permanece cortada. Para reducir las afecciones a los viajeros, el gestor ferroviario está desviando parte de los servicios por la red convencional.
En concreto, los trenes de larga distancia de ancho variable, como los Alvia, pueden utilizar tanto la infraestructura convencional como la de alta velocidad, por lo que están siendo redirigidos para mantener el servicio. En cambio, las composiciones de ancho fijo no pueden realizar ese recorrido alternativo, por lo que los pasajeros están siendo reubicados en otros trenes compatibles con la vía convencional.
Desde Adif explican que las conexiones del corredor de Valladolid están recuperándose de forma gradual, aunque las circulaciones siguen acumulando demoras. Entre otras razones, porque los trenes desviados hacia Palencia deben pasar por Valdestillas, un itinerario que habitualmente no utilizan y que obliga a reorganizar el tráfico ferroviario para agilizar el traslado de los viajeros afectados.