La pasión por las motos y el compromiso social han vuelto a rodar juntos este domingo en Madrid. Miembros del Madrid Chapter y del Madrid Sur Chapter, los dos grupos capitalinos integrados en el Harley Owners Group (H.O.G.), han participado en la Blood Run 2026, una iniciativa internacional de donación de sangre que ha movilizado durante todo el fin de semana a centenares de moteros de España, Portugal y Francia.
Esteste domingo, la jornada arrancaba -literalmente- a primera hora de la mañana con una ruta en moto por el sur de la Comunidad de Madrid. Como ocurre habitualmente en las actividades de estos clubes, el recorrido ha servido para compartir carretera y colegueo, aunque, en esta ocasión, el destino tenía un significado especial.
Como fin de ruta, las más de 50 motos se han dirigido al Centro de Transfusión de la Comunidad de Madrid en Vicálvaro, donde se ha desarrollado la acción central de la jornada: la donación colectiva de sangre.
En total, 49 miembros de ambos 'capítulos' han participado en esta convocatoria solidaria, integrada a su vez en una movilización internacional impulsada por 22 chapters del H.O.G. repartidos entre España, Portugal y Francia. La iniciativa ha coincidido, además, con la celebración del Día Mundial del Donante de Sangre, una fecha que ha servido para reforzar el mensaje de concienciación sobre el requisito permanente de mantener unas reservas suficientes para atender las necesidades de hospitales y centros sanitarios.
La organización calcula que unas 250 de estas máquinas legendarias y unos 200 donantes aptos habían participado a las 16:00 horas de este domingo, durante los tres días que ha durado esta acción.

Mucho más que una afición
Aunque el propósito principal de estos grupos es montar en moto y pasarlo bien, los responsables de los distintos 'capítulos' han recordado que buena parte de su actividad anual incluye iniciativas de carácter benéfico y social. La Blood Run nació precisamente con ese espíritu y con la intención de coordinar por primera vez una acción conjunta que trascendiera los límites geográficos de cada chapter.
La propuesta surgió meses atrás durante una reunión de directores de los distintos grupos y acabó convirtiéndose en una convocatoria internacional que ha unido a motoristas de Asturias, Cataluña, Andalucía, Galicia, Castilla y León, Baleares, Madrid, Portugal y el sur de Francia. Más allá de los kilómetros que separan a unos y otros, todos han compartido este fin de semana un mismo objetivo: transformar una afición común en una acción útil para la sociedad.
Federico 'Xebo' Lescano, director de Madrid Chapter, el motoclub de Harley-Davdson más antiguo y numeroso de nuestro país, ha explicado a Madridiario que este tipo de iniciativas reflejan uno de los grandes objetivos de los miembros del H.O.G.
"Los chapters estamos más unidos que nunca, y acciones como la Blood Run lo demuestran. La solidaridad forma parte de nuestro ADN motero: rodamos juntos, compartimos camino y también arrimamos el hombro cuando hace falta”, ha señalado.
Una hermandad que va más allá de la carretera
Para Xebo, la evolución de los chapters durante los últimos años ha reforzado una manera de entender el mundo de la moto basada en la comunidad y el apoyo mutuo. "Hemos visto cómo esa unión se ha hecho aún más fuerte, no solo en la carretera, sino también fuera de ella", ha expresado.
La solidaridad forma parte de nuestro ADN motero: rodamos juntos, compartimos camino y también arrimamos el hombro cuando hace falta
"Cada encuentro, cada ruta y cada actividad solidaria refuerzan una forma de entender el motociclismo en la que la sociedad está en el centro", ha agregado. "Más allá de la pasión por las motos, nos une un compromiso con las personas, la ayuda mutua y el orgullo de formar parte de una gran familia que nunca deja a nadie atrás. ¡Hay motivo! (grito de guerra de su club motero)”.

Ese espíritu ha podido apreciarse durante toda la mañana en el Centro de Transfusión de Vicalvaro, dependiente de la Comunidad de Madrid. Para muchos era su primera vez y otros sintieron una cierta frustración al ser rechazados como donantes por distintos motivos (entre ellos, este juntaletras).
“Es la primera vez que donamos sangre, pero, con mucha frecuencia he participado en actos de colaboración con la Cruz Roja (Día de la Banderita, Ruta del Oro, etc.), Kilómetros por Investigar (el cáncer), la Gentelman's, y visitamos cada año albergues o casas de acogida de niños a los que llevamos regalos y, cuando se puede, les damos una vuelta en moto", ha contado Luis Romero, miembro del Chapter desde 2010, al poco de donar. “Es una de las cosas que más me motiva de nuestro club: me vuelve loco salir a rodar y si encima echo, echamos una mano, miel sobre hojuelas”.
Un final de jornada entre amigos
Una vez concluidas las donaciones, los participantes han puesto rumbo a un restaurante cercano para celebrar un almuerzo de confraternización. Allí ha continuado el ambiente de compañerismo que caracteriza a estos grupos y que constituye uno de los principales atractivos para sus socios.
Entre anécdotas de carretera y centro médico, proyectos para futuras rutas y conversaciones sobre próximos encuentros, los asistentes han podido celebrar el éxito de una convocatoria que aspira a consolidarse en futuras ediciones.
En una época en la que los bancos de sangre necesitan donaciones constantes para garantizar la atención sanitaria, la iniciativa ha dejado una imagen cargada de simbolismo: decenas de Harley-Davidson ‘madrileñas’ aparcadas junto a un centro de donación y un grupo de moteros dispuestos a cambiar durante unos minutos el rugido de los motores de sus hierros por un gesto silencioso de ayuda. Porque, esta vez, el viaje más importante no se ha medido en kilómetros recorridos, sino en personas que podrán beneficiarse de cada una de las donaciones realizadas. Está claro que hay motivo.